Lo que te impide hacer la barriga al final del embarazo

  • compartidos

El embarazo es ciertamente un momento único en la vida de una mujer. Son 9 meses y medio a lo largo de los cuales van sucediendo cambios en tu cuerpo mientras tu bebé crece y se desarrolla. Es todo un descubrimiento durante el primer embarazo sentir las primeras patadas, ver su corazón latir en la primera ecografía o por fin tenerlo entre tus brazos después del parto.

Un embarazo está lleno de momentos bonitos y entrañable, pero no está exento de molestias, además de las típicas también están las dificultades en la recta final del embarazo. Es entonces cuando te sientes cansada, acalorada, torpe en los movimientos, ansiosa por conocer al bebé o angustiada por el momento del parto.

Cosas que no puedes hacer al final del embarazo 

Lo que la barriga no te deja hacer al final del embarazo

1- Levantarse del suelo. En ocasiones suelo sentarme en el suelo para jugar con mis hijos. Levantarte al final del juego no parece una tarea titánica, pero cuando lo intentas con una barriga de casi 8 meses, la cosa cambia. ¿Habéis visto a las tortugas cuando están boca arriba? Pues es algo similar. Un buen truco es encoger las piernas y ponerse de rodillas para incorporarse desde esa posición, aunque parezcamos unas ancianitas en vez de unas jóvenes mujeres en la plenitud de su vida.

2- Quitarse las botas o ponerse unas sandalias. Las botas altas están de moda y con unos leggings quedan estupendas en el embarazo. Ponérselas es relativamente fácil, pero... ¿cómo nos las quitamos? El otro día tuve que pedir ayuda a mi hijo mayor para que tirara del talón de la bota porque no había forma. Por no hablar de cómo abrochar unas simples sandalias si estamos en verano, sudores me entran sólo de pensarlo.

3- Cortarse las uñas de los pies. Es un acto de higiene muy común que suele realizarse tras la ducha. No requiere grandes complicaciones... a no ser que tengas una enorme barriga de embarazada. Es enconces cuando llegar con las tijeras y cortar en el sitio exacto se convierte en una obra de ingeniería.

4- Pintarse las uñas de los pies. Al final del embarazo no conviene llevarlas pintadas y es que, si te pones de parto, has de ir con las uñas de manos y pies sin ningún tipo de cosmético. Sin embargo, y hasta que llegue ese momento, ¿por qué vamos a prescindir de lucir unos pies con unas unas uñas perfectamente pintadas? Vale sí, hay otra razón. Pintarse las uñas requiere precisión y llegar hasta ellas con la tripa de por medio y no salirse no es tarea fácil. Yo recurro al brillo evitando colores fuertes para que no se noten tanto los pequeños errores con el pincel.

5- Depilarse. Las piernas son más sencillas, pero las ingles... ¿qué embarazada logra verse las ingles? No hay manera. Hay dos soluciones para poder ponerse un bañador e ir a la playa o a la piscina en perfectas condiciones: ir a un centro de depilación para que una profesional lo haga en nuestro lugar o hacerlo en casa ayudadas de un espejito situado estratégicamente.

6- Andar rápido. Si tienes que llegar puntual a un sitio, es conveniente salir con tiempo. A medida que avanza el embarazo, las piernas tienden a separarse y adquieres ese andar tan típico 'a lo pato', con las piernas separadas y un movimiento oscilante. Ese hecho, junto con el hecho de que el volumen y peso de la barriga cada vez es mayor impiden ir rápido a los sitios, aunque quieras. Puedes intentarlo... y no lo conseguirás.

7- Dormir de un tirón. En mi caso, a partir del séptimo mes no hay manera de conseguirlo. El volumen es tal (mi barriga suele ser muy grande en los embarazos) que boca arriba no puedo respirar bien, de lado me acabo cansando y por muchos cojines entre las piernas y trucos que pongo en práctica para adquirir una buena postura, al cabo del rato deja de ser cómoda. Por no hablar de todas las visitas nocturnas al baño, y es que la vejiga manda. Imposible pues dormir toda la noche.

Barrigas de embarazadas pintadas

VIDEO

  • Educación

  • Embarazo y parto

  • Bebés

  • Recetas

  • Alimentación

  • Salud