Más profesores para los niños

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Mientras los profesores celebran hoy su día, el Día Mundial del Docente, en muchos colegios de Secundaria hoy tampoco hay clase debido a la huelga. Y es que en estos momentos, el río de la educación no fluye, está cargado de aguas turbulentas y como dice el refrán, cuando el río suena es que agua lleva.

Al margen de las 20 horas lectivas semanales y de la crisis mundial que afecta a las economías de todo el mundo, la UNESCO declaró el 5 de octubre como Día Mundial del Docente, con el fin de movilizar el apoyo de los gobiernos del mundo hacia los maestros. Este apoyo debía ser dirigido a garantizar la atención de las necesidades de las generaciones futuras, con el propósito final de crear un mundo mejor a través de la educación.

El profesor representa el valor de la enseñanza

Día Mundial del Docente

Sin embargo, las condiciones laborales y salariales de los profesores y maestros no caminan al mismo rítmo que las políticas públicas. Por este motivo, se producen situaciones anacrónicas y mientras la sociedad exige una mayor calidad educativa para sus hijos, la contratación de docentes queda rezagada en función de los recortes presupuestarios y sigue aumentando el número de alumnos por profesor.

Así, la UNESCO recomienda que el promedio de estudiantes por grupo debe ser de 18 en Primaria, 13 en Secundaria y 10 en Bachillerato. Sin embargo, la realidad es muy distinta en la mayoría de los colegios de los países en desarrollo y nuestros hijos asisten a clases en las que se duplica o se triplica, en ocasiones, este número de compañeros ideal recomendado. Atender a ese número creciente de alumnos parece ir en contra del ejercicio del profesorado, a pesar de la gran entrega y profesionalidad con el que muchos de los maestros intentan ejercer su profesión cada día. Y es que la vocación por el trabajo diario, el gusto por enseñar y dejar un poso en los alumnos es, en la mayoría de los casos, tan intensa que, a pesar de las reducciones en los presupuestos, de las necesidades y de la falta de inversión educativa, luchan cada día por alcanzar los niveles de calidad que la sociedad espera para sus hijos.

Los presupuestos en materia de educación para los niños no se pueden considerar un gasto, sino una inversión. De la misma manera que el número ideal de alumnos por profesor no se corresponde con la realidad, el número de maestros no se corresponde con los objetivos de la Educación para Todos. Según la UNESCO, para alcanzar la Enseñanza Primaria Universal de aquí a 2015 se necesitarían 1,9 millones de nuevos educadores en el mundo debidamente capacitados. De ahí que la Unesco y sus asociados pidan a los gobiernos y a la comunidad internacional que aumenten las inversiones destinadas a la formación de profesores.

Los docentes son el recurso más importante de la enseñanza: sin ellos, la educación de calidad no podrá hacerse realidad. Sus reivindicaciones y objetivos de mejora suponen siempre un pulso a las políticas de los gobiernos y, en el medio, siempre están los mismos, los alumnos, nuestros niños, que en pocos años serán los adultos de mañana. Sería deseable que, entre todos, pensemos en ellos.

Marisol Nuevo.

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