Cómo puede el niño sobrevivir en el colegio si no juega al fútbol

  • compartidos

No hay quien escape al fútbol, es un deporte que gusta a todo el mundo: a adultos, a niños y niñas, abuelas, reyes, presidentes o fontaneros. El fútbol está por todas partes: en la televisión, en la calle, en pueblos, ciudades, en el país más remoto y, como no, en los colegios.

Jugar al fútbol en los recreos asegura a los niños la integración en el grupo. Entonces, ¿qué ocurre con esos niños a los que no les gusta el deporte rey? La realidad es que están socialmente marcados, apartados del grupo y muchas veces marginados.

Cómo ayudar a integrarse al niño en la escuela si no juega al fútbol

Mi hijo no juega al fútbol en el colegio

'Mi hijo no juega al fútbol', es una frase que decimos con preocupación algunas madres, porque este hecho marca socialmente a los niños en los patios. No tienen muchos amigos con los que jugar, ya que a la mayoría les apasiona el fútbol. ¿Qué hacen? Encuentran otros niños que tampoco juegan al fútbol, a veces son espectadores del partido y no participan y muchas veces juegan solos. Lo que sí está claro, es que generalmente no tienen un grupo fijo de amigos con los que compartir ratos de ocio en el colegio. 

Jugar al fútbol es muy beneficioso a nivel emocional para los niños: aprenden a superarse, a sacrificarse, a esforzarse, a trabajar en equipo, a perder, les aporta disciplina, socializan y gestionan la frustración, por no mencionar las ventajas físicas.

En los recreos, los niños que no juegan al fútbol están al margen de toda esta sociabilidad que gira en torno al deporte, no participan de ella. ¿Cómo enseñar al niño a convivir con eso en el colegio?, ¿qué podemos hacer los padres para ayudar a nuestros hijos si no juegan al fútbol?

- No obligarles, si no les gusta el fútbol, no les gusta. No hay que apuntarles a un club para forzarles a participar y meterles sí o sí la práctica del deporte.

- Hablar con el colegio para que fomenten otras actividades en los recreos e incluso proponer que algún día no saquen la pelota para fomentar que los niños que no juegan al fútbol puedan relacionarse con los que sí lo hacen.

- No presionarles para que jueguen al fútbol en los recreos. Lo único que conseguiremos es que lo aborrezcan más y, si además en algún momento los demás niños les cuestionan o critican por algún error cometido, se sentirán dañados en su autoestima.

- Animarle a que encuentre a otros niños y niñas que como él disfrutan con otras actividades. 

- Podemos ayudar al niño a identificar qué actividades le gusta realizar si no es el fútbol y potenciarlas, puede que sea el baloncesto, intercambiar cromos en el recreo, jugar al escondite... Les podemos animar a que sean proactivos y sean ellos quienes propongan juegos entre los niños que quieren jugar al fútbol o entre los que no quieren.

- Y, por supuesto, debemos fomentar la autoestima y la confianza en sí mismo del niño, para que si los demás le señalan con el dedo porque no juega al fútbol, sepa reaccionar ante las críticas y ello no suponga un golpe a su carácter.

Frases de amistad para educar y motivar a los niños

VIDEO

  • Educación

  • Embarazo y parto

  • Bebés

  • Recetas

  • Alimentación

  • Salud