A nuestros profesores

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Tuve la suerte de tener algunos profesores que supieron sacar lo mejor de mí, que hicieron que me esforzara por aprender, despertaron mi curiosidad, e hicieron que sus clases fueran amenas y divertidas, pero reconozco que fueron muy pocos. Lo corriente es que me aburriera muchísimo en clase y en muchas ocasiones fuera a clase con dolor de estómago.

Colaboro en varios blogs educativos infantiles y cada vez es más corriente encontrarme con profesores comprometidos que se las ingenian para dar lo mejor a sus alumnos, que hacen que sus clases sean entretenidas y que los niños aprendan jugando, y creo que es ahí donde está la clave.

La influencia de los maestros en la infancia

Nuestros profesores de la infancia

Muchos niños de nuestro tiempo tienen la suerte de aprender de manera natural, a través de los juegos se mantiene el interés y la motivación y absorben el mundo por medio de montones de actividades divertidas y eso quedará siempre en su memoria pero sin tener necesidad de memorizar. Aunque eso no quita que también pueda ser divertido jugar a memorizar trabalenguas o una poesía infantil.

¿Qué mejor manera de enseñar las parte de una flor que saliendo a un jardín? En un colegio de Sevilla (España), montaron toda la comunidad autónoma andaluza en el patio, con todas las características de cada ciudad; ubicación, monumentos, alimentación. En otro colegio de Villena (Alicante) hablaban del universo cuando un extraterrestre entró por los altavoces y les contó lo feliz que se sentía de conocer nuestro planeta. Otros niños desenterraban huesos buscando restos de dinosaurios.  ¿Cómo no aprender así? Lo que hubiera dado yo por tener esta educación, ya que lo más divertido que hice fuera del aula, y de mayor, fue salir a ver el museo del Prado.

Tengo muy claro, que la cooperación entre padres y colegios es fundamental y necesaria para la educación de los niños, y gracias a esto, muchas actividades salen adelante pues de otra manera no podrían ser. Porque como dice un proverbio africano: 'Para educar a un niño hace falta la tribu entera'. 

También dejar claro, que jamás debemos quitar autoridad a un profesor delante de nuestros hijos.

Nunca se debe entender con lo expuesto que a los niños hay que darles las cosas 'masticadas' y que no deben tener limitaciones, nada más lejos de mi manera de pensar, pero creo que la inquietud, imaginación y la curiosidad infantil debe volar sin que nadie corte sus alas. Y como decía Louis Proust  'No les evitéis a vuestros hijos las dificultades de la vida, enseñadles más bien a superarlas'.  

Los niños aprenden y demuestran más cariño a un maestro que se divierte y entusiasma con ellos, porque eso se transmite (aunque les pongan límites). Felicidades a todos los maestros que disfrutáis con vuestra profesión.

Marisa Alonso

Marisa Alonso Santamaría

Poetisa especializada en niños 

Dibujos para colorear del colegio

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