Mucofagia: cuando el niño se come los mocos

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Los niños lo hacen de forma natural, casi instintiva, sin que nadie les haya enseñado. Alargan su pequeño dedo, lo introducen en la nariz y buscan y buscan hasta que lo encuentran y cuando han atrapado el moco... ¡se lo comen!

Muchos niños se comen sus propios mocos de forma natural, sin remilgos y sin esconderse. Hay que decir que algunos adultos también, buena prueba es pararse en un semáforo a ver lo que hace el conductor de al lado.

¿Es bueno para la salud comerse los mocos?

¿Los mocos son buenos para la salud?

Al acto de comer los mocos se le conoce como mucofagia y, pese a que los padres reprendemos la conducta con frases del tipo: 'qué haces, ¿buscas petróleo?' o 'como sigas así vas a hacerte el agujero gigante y se va a quedar así', ellos insisten en su actitud.

¿Por qué lo hacen? En muchos casos, no han visto en casa esta conducta, tampoco en otros niños y aun así, tienden a hurgarse la nariz y a comer su propia mucosidad. La razón que dan los expertos es que es debido a conductas heredadas de nuestros antepasados simios, quienes presentan este comportamiento de forma natural. También explican que es debido a la necesidad de tomar lo que contiene la mucosidad. Y es que los mocos están compuestos principalmente por agua, proteínas, hidratos de carbono y varias células.

Sea por la razón que sea, los padres entendemos que el acto de hurgarse la nariz y, por extensión, de comerse los mocos forma parte de unos hábitos reprobables. Intentamos enseñar a nuestros hijos para que no lo hagan, no sólo por las connotaciones negativas que tiene a nivel social, sino también porque están llevándose a la boca las sustancias nocivas que quedaron atrapadas en la nariz y puede provocar infecciones.

Sin embargo, hay quien afirma que la mucofagia no sólo no es nociva sino que además puede ser beneficiosa para la salud. El médico austriaco Friedrich Bischinger afirmó que ingerir mocos es sano.

La explicación que dio es que las mucosidades contienen bacterias y sustancias nocivas que quedan atrapadas en la vellosidad de la nariz para evitar que lleguen a los pulmones. Sin embargo, ingerir estas sustancias, puede ser una 'vacuna natural' que ayudaría al sistema inmunológico a reforzarse de forma natural. De esta forma, se estaría más preparado contra esas bacterias en caso de resfriado o catarro.

¿Te convence la teoría del doctor Bischinger?, o ¿piensas seguir reprendiendo a tus hijos si practican la mucofagia?

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