Los peores castigos del mundo a los niños

  • compartidos

Yamato, de 7 años, solía tirar piedras contra coches y personas de vez en cuando. Sus padres, hartos de esta situación, decidieron darle un escarmiento. Le llevaron en coche hasta un bosque de Japón (en el monte Komagatake), conocido por ser refugio de osos salvajes y por soportar bajas temperaturas... y le abandonaron. Sólo 10 minutos. Los suficientes. Yamato desapareció. 

¿De verdad pensaban los padres que era un castigo proporcional a sus travesuras? ¿En qué momento el castigo traspasa los límites de la lección y se transforma en maltrato? ¿En qué momento llega a ser denunciable?

9 castigos infantiles terroríficos

Los peores castigos del mundo a los niños

1. Atar a un niño a una silla. Este castigo no sólo se da en los hogares, sino también en muchos colegios. Precisamente la fotografía pertenece a una niña de Veracruz (México), que fue atada por su profesora bajo el consentimiento de la madre. 

2. Abandonar a un niño como escarmiento. Puede que se te haya pasado alguna vez por la cabeza... 'giro en esa esquina y le digo que se queda ahí solo'. Quizás pienses que un minuto de abandono puede servir como amenaza para cambiar la actitud del niño. Pero piénsalo bien: no hay nada más aterrador en este mundo para un niño que el sentirse abandonado. ¿Piensas que no dejará huella en su autoestima? El caso del niño japonés abandonado en un bosque no es, por desgracia, el primer caso. Este tipo de castigos puede tener consecuencias terribles.

3. Echar a un niño de casa. Hay padres que abren la puerta, expulsan a los hijos y la vuelven a cerrar. Su plan consiste en dejar pasar unos minutos y volver a abrir la puerta, para dejarles pasar. Muchos niños, al sentirse expulsados de casa, lo que sienten más bien es un terrible dolor y desamparo ante el rechazo de sus propios padres. 

4. Tirarle al agua. Para un niño que no sabe nadar, que su propio padre le tire con violencia a una piscina es realmente aterrador. Y por supuesto, un hecho tremendamente peligroso. 

5. Amenazarlo con tirarlo por la ventana. Parece imposible pensar que ocurra, pero es un hecho real. Muchos padres agarran al bebé y le sostienen en mitad del vacío, amenazándoles con tirarle si no deja de llorar. ¿Puedes imaginar el pánico que supone esta situación para el pequeño?

6. Obligarle a hacer ejercicio. Una abuela norteamericana obligó a su nieta de 9 años a correr y a correr sin parar como castigo. La pequeña murió de agotamiento después de tres horas. Savannah sólo había comido una chocolatina a escondidas, sin permiso. 

7. Latigazos. El castigo físico está más extendido a lo largo del mundo de lo que pensamos. Muchos padres deciden golpear  e incluso castigar con un látigo a los hijos. Otros, con un cinturón. 

8. Agua. Una madre peruana decidió castigar a su hijo con agua hirviendo. Le arrojó agua caliente en brazos, espalda y piernas, provocándole quemaduras de segundo grado que obligaron a los cirujanos a intervenir. El Bolivia, otra madre utilizó el agua, pero en este caso, agua fría y en pleno invierno. Ante la negativa de su hijo de 6 años de ir a la escuela, le desnudó, le sacó a la calle y le duchó con el agua gélida de una manguera. 

9. Dejarle dentro del coche o expulsarle del vehículo. Un castigo, que además de las taras psicológicas, pueden conllevar también consecuencias que los padres ni piensan. Dejar a un niño dentro del coche es muy peligroso, sobre todo, si es verano. Dejarle fuera y acelerar, aunque se piense en volver, es un acto imperdonable que puede tener fatales consecuencias. 

VIDEO

  • Educación

  • Embarazo y parto

  • Bebés

  • Recetas

  • Alimentación

  • Salud