Los primeros juegos con mi bebé

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El juego favorito de mi hija con tan sólo un mes de vida, era bailar muy pegada a mi pecho, al compás de mis pasos. Y sentir las notas de la música con cada movimiento. Sé que en ese momento se sentía protegida entre mis brazos al tiempo que experimentaba un sinfín de sensaciones nuevas. Y es que en estos primeros meses de vida de tu hijo queda claro que la mejor forma de aprender, es jugando.

Juegos para los primeros meses de vida del bebé

Madre juega con bebé

El ritmo, las formas, los colores, el frío o el calor. El ruido, el tacto. En sus primeros meses, el bebé comienza a descubrir todo un mundo nuevo. Y es realmente sorprendente. Es el momento en el que el cerebro se desarrolla más deprisa. Tiene sed por aprender, por entender, por interiorizar. De pronto la voz de mamá suena nítida. Ya no llega amortiguada por el líquido amniótico. Los sonidos son suaves, chillones, ruidosos. Al poco tiempo las formas dejarán de ser borrosas y los colores cobrarán un matiz intenso e increíble. 

Durante toda esta etapa de descubrimientos, de novedades, tú puedes ayudar a tu hijo a disfrutar de todos estos cambios con juegos muy sencillos. Aquí tienes alguno ejemplos: 

- Bailar y cantar:  Sí, bailar, con tu hijo en brazos, al son de la música, favorece su capacidad de orientación espacial y su coordinación. Intentará percibir imágenes en movimiento. Empezará a familiarizarse con el ritmo, con el compás. Y cántale, cántale todos los días.  Está demostrado que la música potencia el desarrollo del cerebro y tiene beneficios para la salud. 

- Un peluche: Evidentemente, un peluche acorde a su edad. Sin pelo largo ni objetos que el bebé pueda arrancar y meterse en la boca. Es curioso, mi hija tenía colgando del moisés un pequeño pato. Un día la descubrí hablando con él. Le cantaba. Sus primeros gorgoritos fueron para ese pequeño pato que le acompañaba en cada sueño. Era su forma de practicar con él, de descubrir su voz, de modularla. Créeme, un peluche es algo más que uner juguete. Puede convertirse en un gran compañero para tu hijo. 

- El cucú-tras: Es un juego fabuloso para que el bebé se de cuenta de que las cosas no desaparecen, que están ahí aunque no pueda verlas. Empieza tapando un jueguete y destapándolo ante sus ojos. Luego hazlo con tu cara. Y por último, con la suya. ¡Verás cómo le gusta!

- Juegos en el baño: El baño es un momento muy importante para afianzar vínculos entre padres e hijos, y un lugar fantástico para jugar con tu bebé. Los olores, la textura de los objetos, el sonido del agua cuando chapotea. Todos los sentidos se agudizan (pronto el del gusto también lo hará). 

- Boca abajo: Túmbate como él, boca abajo. Juega con tu bebé en el suelo. Estarás potenciando su interés por levantar el cuello y observar todo lo que le rodea. Al principio se mantendrá pegado al suelo, poco a poco verás que levanta brazos y piernas y sólo se apoyará con la barriga. Estás potenciando el gateo, una fase que ayudará al desarrollo psicomotriz de tu hijo.

- Al gimnasio: uno de los lugares favoritos de mi hija era la mantita de juegos. Y no era más que una tela cuadrada con dibujos de colores fuertes, con un arco del que colgaban muñecos-soñajero y unos cuantos muñecos que, dentro de la tela, ofrecían sonidos y texturas de todo tipo. Y a ella le encantaba tocarlos, crear sonidos. Poco después comenzó a mover las piernas, y aquella mantita se convirtió en un fantástico gimnasio para ella.

- De paseo:  Pasear con tu bebé es abrirle la puerta del mundo. Imagina sus primeros descubrimientos. La luz, las nubes, el sonido de los pájaros, el ruido de los coches. Al principio la imagen que verá será la del cielo. Pero en cuanto le pases a una sillita más erguida, se pasará el día observándolo todo. Utiliza la mochila portabebés. Podrá ver muchas más cosas al tiempo que se siente seguro junto a tu pecho.

- Pon caras: Sí, pierde el miedo. Dedícale una amplia sonrisa y luego pon cara triste. Frunce el ceño. Sáca la lengua. Pon mil y una caras. Tu hijo aprenderá poco a poco a interiorizar los gestos y las emociones. Se reirá e intentará imitarte. También puedes jugar a hacer sonidos al tiempo que pones caras, como dar palmadas ('palmas palmitas') o invitarle a que siga tu dedo mientras lo desplazas de un lado a otro.

- Las caricias: El primer sentido que desarrolla el bebé es el tacto. Al principio no ven con nitidez. Su único alimento es la leche. Oye, sí, pero lo primero que va a sentir tu bebé es tu abrazo, tu calor y tus caricias. Y las caricias, hablan, dicen mucho. Le estarás transmitiendo a tu hijo seguridad y estarás afianzando el vínculo con él. Aprende a darle un masaje tras el baño. Es relajante, estimulante y muy bueno para la salud de tu bebé. 

Juega a hacer las letras del alfabeto con las manos

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