La odisea de comprar un carrito gemelar

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Este quizás sea uno de los mayores retos que os encontrareis en vuestra vida como padres de mellizos. La elección del carrito gemelar requiere un esfuerzo intelectual que ni los físicos de la NASA. 

Cuando yo tuve que decidir, hace unos años, las elecciones se reducían a dos: en paralelo, es decir, uno al lado del otro; o en línea, uno delante y otro detrás. Sin embargo, en estos últimos años las opciones se han multiplicado.

Claves a tener en cuenta a la hora de elegir carrito de gemelos

Comprar carrito para gemelos

1- Cada uno tiene unas necesidades distintas y debe adoptar el carrito a sus circunstancias. Lo primero es saber qué uso le daréis, así podéis elegir el tipo de ruedas que llevaréis; cuanto más grandes más rebotes y terreno abrupto soporta.

2- Imprescindible un chasis duro y ligero. Pensad que le daréis un uso continuado y que el peso será elevado cuando los bebés vayan creciendo. Nosotros buscamos lo más ligero posible y sin accesorios porque nuestra casa es pequeña y no cabían. Me bastó una sola comprobación de intentar subir un bordillo con un carrito en línea para verificar que me iba a ser imposible levantarlo cuando las niñas pesaran más de cinco kilos, porque el peso hace palanca en el extremo, así que no me lo quiero imaginar en el caso de trillizos. 

3- Ten en cuenta las dimensiones de vuestra casa, coche y ascensor porque te puedes llevar un chasco a la hora de pasar por las puertas. También es importante que se pliegue fácilmente, piensa que muchas veces estaremos solos con los dos niños a la vez, mientras intentamos plegar la silla con la rodilla y el codo para meterla en el coche, y si encima hay que desmontar muchos cacharros adicionales, puede que termines atando la silla con una cuerda el coche a modo de caravana con tal de no volver a montarla de nuevo media hora después. 

4- Es importante que el carro crezca con los niños. Al principio está recomendado que los bebés vayan tumbados, y para eso hay algunos carritos que llevan dos canastillas, algunos llevan dos “huevos” que luego se adaptan al coche, y otros, como son las sillas de paraguas, se tumban del todo perfectamente. Este último te ahorra la compra de los accesorios y ocupa mucho menos, ya que ahora hay moisés blanditos que se adaptan a estas sillas y reductores  para la cabeza.

5- Otro hándicap es el precio. Quizás tengáis que pedir una segunda hipoteca sobre la casa, en el caso de que la tengáis. Nosotros nos compramos una silla en paralelo de segunda mano a mitad de precio y con apenas tres meses de uso porque los niños que la usaban se pegaban a todas horas, así que los padres tuvieron que optar por el carro en línea. Pero también tened en cuenta que muchas veces los cochecitos en línea, o uno encima del otro, suele ofrecer rivalidades entre hermanos para ver quién coge el mejor sitio.

6- Muchos padres prefieren los que se pueden separar individualmente. Es una buena opción si sois varios a repartir la tarea, incluso, se pueden coger dos sillas simples y unirlas mediante unos sistemas de anclaje, aunque hay que tener en cuenta de que será más ancho que una silla gemelar al uso.

7- Por último, conviene que la silla tenga un mando continuo para que una persona lo pueda manejar con una sola mano.

Por experiencia, os recomiendo que cuanto más simple en mecanismo, en elementos y en peso, mejor. Pero os doy una aclaración importante: el carrito gemelar perfecto no existe, siempre le encontraréis alguna pega.

Patricia Fernández. Redactora de Guiainfantil.com

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