Lo que la comida para niños esconde

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Existen alimentos capaces de atraer a los niños como un imán. Galletas con bonitas formas, con la cara del personaje de moda o bañadas en fantástico chocolate de colores. Existen trampas imposibles de sortear.¿Qué padre no termina comprando esas fantásticas galletas con las que su hijo sueña?

Sin embargo, todos los alimentos llevan una etiqueta, que ni siquiera miramos. Muchas veces sólo nos fijamos en ese aval, ese sello que aparece en la caja: 'Avalado por la Asociación de Pediatras'... Con eso nos basta. ¿O no? 

¿Lees las etiquetas de los alimentos infantiles?

Etiquetas comida infantil

Ahora, un grupo de nutricionistas exigen la retirada de esos 'avales engañosos'. El ejemplo: unas galletas (muy buenas, por cierto), con forma de dinosaurio, que incluyen esa garantía de la AEP (Asociación Española de Pediatria) y que esconden, sin embargo, unos altísimos índices de azúcar. Las galletas 'Dinosaurius' (de la marca Artiach), presume de estar elaboradas con un 65% de cereales, pero lo que su etiqueta nos cuenta es que además tu hijo se comerá junto a los 100 gramos de galletas, 21 gr de azúcar (unas cuatro cucharaditas). Si tenemos en cuenta que un niño menor de 3 años no debe consumir más de 17 gr de azúcar al día... ¿Qué pasa con ese exceso de azúcar? Se transformará en grasa, y estará contribuyendo a engordar más y más a tu hijo de la forma menos saludable posible. 

La pregunta es: ¿Tú eres de los que leen las etiquetas de los alimentos que compras a tus hijos? 

En qué debes fijarte cuando leas las etiquetas de alimentos infantiles 

Altos niveles de azúcar, grasas parcialmente hidrogenadas, aceites 'poco saludables'... A veces compramos lo que nos 'entra por los ojos' y no nos damos cuenta de que lo realmente importante es qué vamos a comer. ¿Sabes de verdad lo que le das a tu hijo? ¿Miras si unas galletas están elaboradas con aceite de palma o de girasol? ¿Sabes cuánto azúcar debería comer al día? ¿Y qué sabes de las grasas parcialmente hidrogenadas? ¿Sabes que son las grandes culpables de la obesidad infantil? Esto es lo que debes mirar al leer la etiqueta de galletas, lácteos o aperitivos que compres para tu hijo:

- Grasas: Huye de las grasas parcialmente hidrogenadas. Son grasas dañinas que se transforman en colesterol 'del malo'. Son grasas 'trans', que han sufrido una modificación química.

- Aceite: Mejor que sea aceite vegetal (los mejores, los de oliva y girasol. Si es de oliva, busca que ponga 'virgen extra').

- Azúcar: Se recomienda que un niño menor de 3 años no consuma más de 17 gr de azúcar al día. A partir de esa edad, el consumo puede subir a 25 gramos al día. (El 5% de las calorías que se consumen al día). Buscalos en Hidratos de carbono. El azúcar en algunas etiquetas también se incluyen como 'glucosa', 'dextrosa'... Vigila el azúcar de cereales, zumos y batidos, porque suele ser muy elevado.

- Sodio: Bajo este nombre se esconde la sal. Los bebés menores de 3 años, no deberían tomar más de 2 gr de sal al día (0,8 gr de sodio). De 4 a 6 años, 3 gr de sal (1,2 gr de sodio), de 7 a 10 años, 5 gr de sal (2 gr de sodio), y a partir de 11 años, 6 gr de sal al día (2,4 gr de sodio).

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