Cuando dar a luz puede convertirse en una pesadilla

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Seguro que para la mayoría de las mujeres que han tenido la experiencia y el placer de dar a luz, el momento del parto, aparte de las molestias propias de la circunstancia, haya sido único y pleno, e inolvidable. Infelizmente, hay casos en que eso no ocurre, que, por circunstancias inesperadas, el bebé acaba llegando al mundo en medio a un verdadero torbellino.

Cuando el parto se complica

Madre con recién nacido

Un ejemplo de ello es lo que ocurrió hace años en un hospital de Sicilia, en Italia. Una madre estaba a punto de dar a luz cuando los ginecólogos que la asistían empezaron a discutir por si el parto debía ser natural o por cesárea. El incidente retrasó más de una hora el nacimiento del bebé que acabó sufriendo dos paros cardíacos. A la madre, de 30 años, le han tenido que extirpar el útero, lo que indica que ya no podrá tener hijos. ¡Un desastre!

Este suceso causó conmoción en la familia y en el mundo entero, y no es para menos. Aparte de incidentes como este, también existen situaciones que desestabilizan el momento del parto. Dar a luz no está carente de riesgos, se pueden presentar problemas puntuales, ya conocidos o imprevisibles. También complicaciones que si no son atendidas a su debido tiempo, pueden convertirse en un gran disgusto:

- Cuando las contracciones durante la dilatación no son efectivas, el útero pierde capacidad y eso hace con que el parto sea lento y no avance como es debido. En casos así el parto suele durar más de 14 horas para madres primerizas y más de nueve para las demás.

- Cuando por rotura precoz de membranas, anomalías uterinas, enfermedad de la madre, malnutrición, infecciones u otras causas desconocidas el parto sea prematuro (antes de las 37 semanas de gestación).

- Cuando existe un descenso o interrupción del flujo de oxígeno del bebé por complicaciones en el parto del tipo prolapso de cordón (bebé envuelto por el cordón, problemas en la placenta, presencia de meconio en el líquido amniótico, etc.), que provoca el sufrimiento fetal.

- Cuando la posición del feto o la longitud o las vueltas de cordón umbilical pueden suponer (no en todos los casos) una dificultad para el proceso normal del parto. En todo caso, lo mejor es mantener la calma, no solo de la futura madre como también del personal médico, por supuesto.

Tarjetas para anunciar el nacimiento del bebé

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