El padre: ¡una gran ayuda en el parto!

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Lo que más consuela a un niño cuando se encuentra mal o está enfermo es el abrazo y la compañía de sus padres. A todos nos beneficia la presencia y el acompañamiento de los seres queridos en los trances dolorosos y desagradables, ya que todos necesitamos sentirnos seguros, acompañados, consolados o ayudados, especialmente ante estados en los que nos sentimos vulnerables e inseguros.

En el momento del parto, la amorosa compañía y ayuda de nuestra pareja, puede suponernos una vivencia mucho más serena, más alegre y más segura de este momento a la vez doloroso y emocionante. 

El papel del padre en el parto

El papel del padre en el parto

El padre ya no tiene por qué tener ese papel pasivo de espectador y oyente de algo ajeno a él, nuestra pareja puede convertirse en una pieza clave durante el parto, ya que puede ser partícipe activo de la venida al mundo de su hijo y del cuidado de su mujer durante la dilatación y el trabajo del parto.

Nuestra pareja o acompañante puede hacer mucho para mitigar nuestro dolor y para afrontar con más seguridad el parto, por ello, ambos miembros de la pareja deben familiarizarse con lo que se les avecina, mediante una buena información y plan de parto. El papá de nuestro hijo juega un importante papel a la hora de:

- Dar apoyo emocional. La pareja puede echar mano, empleando su intuición y el conocimiento de su esposa para saber exactamente cuándo puede necesitar ánimo o saber consolarla si tiene miedo o está preocupada. Él mejor que nadie sabrá contagiar a su mujer una actitud positiva, aliviar sus ansiedades, trasmitirle serenidad y proporcionarle consuelo.

- Ayudarle a controlar la situación: Puede encargarse de crear un buen ambiente en la habitación, acogedor y cómodo: luces, cortinas, inclinación de la cama, ayuda a desplazamientos, etc. Durante la dilatación puede proporcionarle distracción, relajación y compañía y, por supuesto, también un gran alivio físico mediante caricias, masajes y palabras de cariño que puedan relajarla. Durante el expulsivo, puede ayudarla a sujetar su espalda, a secar su sudor y ofrecer su fuerte mano para ser estrujada por la de su mujer.

- Puede ser el responsable del papeleo previo y posterior al parto, el que solucione cualquier requerimiento administrativo, el que haga llegar al personal cualquier sugerencia o duda respecto al parto de su esposa, el que haga las llamadas oportunas o el que haga de interlocutor puntual, respondiendo a preguntas del personal sanitario que puedan interrumpir la concentración de su mujer.

- Ayudar a su mujer en cualquier petición o necesidad como, por ejemplo, adoptar una postura más cómoda o ayudarle a realizar las respiraciones aprendidas para cada fase del parto.

- Ser testigo junto a su mujer del momento inolvidable de conocer a su hijo por primera vez y de celebrar juntos este gran acontecimiento familiar.

Patro Gabaldón. Redactora de GuiaInfantil.com

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