Bebés lactantes al sol: ¡ni pensarlo!

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La luz del sol es fuente de vida para nuestros hijos, ya que, entre otras cosas, permite que nuestro cuerpo fabrique vitamina D. Un paseo diario con la debida protección no sólo es placentero, sino beneficioso para su salud, pero con los bebés debemos ser especialmente cuidadosos, ya que los rayos del sol pueden provocarles irritaciones, deshidratación o quemaduras.

La quemadura solar puede ser grave y constituir una emergencia sobre todo si hay ampollas, dolor o fiebre, además de hacerle más propenso a sufrir cáncer de piel de adulto.

Bebés lejos del sol, evita el cáncer de piel

Madre con bebé en la playa

Son varios los bebés que han sido noticia por haber sido ingresados en un hospital, tras haber sufrido quemaduras en el 40 por ciento de su cuerpo. Simplemente habían estado tomando el sol con sus padres en la playa ¡el sol es beneficioso, pero también muy peligroso, especialmente para los bebés! Los expertos advierten que nunca hay que poner a un niño de menos de seis meses al sol, ni siquiera con protección.

La niñez es una etapa crucial para aprendizaje y asimilación de hábitos saludables duraderos. La mayoría de los padres estamos concienciados de la necesidad de que nuestros hijos, especialmente en el verano, estén protegidos del sol, casi todos cuidamos de que nuestros hijos se cubran con gorras, usen crema con protector solar adecuado a la piel de los niños y permanezcan pocas horas bajo el sol, evitando las horas centrales del día, pero la recomendación para los bebés menores de seis meses es todavía más drástica: no deberían quedar expuestos al sol directo nunca, ni siquiera con cremas protectoras.

La mejor protección para los bebés es la sombra, ni siquiera debemos confiar demasiado en las nubes, ya que los rayos ultravioletas pueden atravesarlas. La piel de los bebés es muy delicada y, por tanto, mucho más sensible a las agresiones externas. Un bebé es mucho más vulnerable que un niño más mayor, ya que todavía no puede decirnos claramente si tiene calor, ni quejarse si se siente molesto. De manera que si vas a permanecer con tu bebé al aire libre, con sol y calor, procura seguir estas recomendaciones:

- Coloca siempre a tu bebé bajo un árbol, sombrilla o techado
- Ofrécele líquidos y zumos
- Emplea crema protectora en las zonas donde no cubra la ropa, cara, manos, piernas, pies, orejas. Repite la aplicación pasadas unas horas. Emplear factor 30 o más
- Evitar estar al aire libre en las horas de mayor intensidad de radiación solar, entre las 11 y las 15 horas.
- Tapar la mayor parte de la piel con ropa (medida más recomendable que las cremas solares), pero con tejidos frescos, evitando que el niño sude. Taparle la cabecita con un gorrito.
- Refrescar su cabecita, nuca o pies, si hace mucho calor.

Patro Gabaldón. GuiaInfantil.com

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