La televisión para los niños de dos años: mejor evitarla

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Un completo estudio realizado por universidades de Canadá y Estados Unidos ha determinado el impacto que tiene ver tele en los niños de dos años, cuáles son las consecuencias y cómo condicionan el éxito académico futuro, el estilo de vida y el bienestar social. Al número de horas, el tipo de programación, los riesgos y las virtudes de que nuestros hijos vean la televisión, se suma la edad en la que todavía no es conveniente comenzar a verla.

Estas investigaciones parten de la importancia que tiene la primera infancia para el desarrollo cerebral y la conformación de hábitos y comportamientos, y concluyen que estos pequeños sobrepasan el tiempo que deberían estar expuestos ante la televisión y, por tanto, tendrán más posibilidades de ver alterados su futuro bienestar y formación académica. Un 11 por ciento de los pequeños de dos años y un 23 por ciento de los de cuatro años veían la televisión más tiempo del recomendado (dos horas al día) y es en estas edades cuando aparecen más alteradas la adaptación al colegio y a la relación con los compañeros.

Por qué no es bueno dejar al niño pequeño mucho tiempo viendo la televisión

Bebé ve la tele

Sin entrar en los contenidos y, suponiendo que estos son adecuados para los niños, este estudio advierte de la necesidad de evitar el uso de la televisión en los primeros años de vida, aunque algo más mayores, con un uso sensato, pueda servirles de estímulo o aprendizaje. Linda Pagani, la directora de la investigación puntualiza los aspectos en los que estos pequeños pueden resentirse: disminución de la motivación escolar y del rendimiento en matemáticas, una mayor vulnerabilidad al acoso por parte de sus compañeros, la adaptación a una vida más sedentaria, mayor consumo de alimentos poco nutritivos y mayor índice corporal.

No se trata de que los niños pequeños vean puntualmente la tele, sino que no estén expuestos a su constante compañía para evitar que adopten hábitos mentales y físicos pasivos en las fases posteriores de su infancia. Desde el sentido común, los padres sabemos que el tiempo que nuestro hijo ocupa en ver la televisión, no lo dedica a otras actividades mucho más enriquecedoras y estimulantes para sus desarrollo cognitivo y social como el juego, la creatividad, la imaginación, la relación y comunicación interactiva con otros, el ejercicio físico y las habilidades motoras... el desarrollo integral de su persona y los buenos hábitos para toda la vida.

En estas edades, según estos últimos estudios, habría que evitarse por completo, ya que es una etapa decisiva que repercutirá positiva o negativamente en las posteriores. Estudios anteriores ya revelaron que ver la tele antes de los dos años no contribuye en absoluto a desarrollar el lenguaje, ni el coeficiente intelectual, ni siquiera las habilidades visuales.

Patro Gabaldón. Redactora de GuiaInfantil.com

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