Correcta posición para que los niños escriban

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El otro día quedé horrorizada ante la postura que mi hijo de nueve años adoptaba para hacer sus deberes cotidianos: separada la silla medio metro de su mesa, con la mitad de sus 'posaderas' fuera de la silla, inclinado al lado derecho, echando todo el peso sobre el brazo con el que escribe, cabeza inclinada hacia el hombro, mirando de reojo el libro de los ejercicios. ¿Será posible que no le demos importancia a estas aberraciones corporales?

La importancia de una buena postura para estudiar

NIña escribe

Seguramente a estas horas del día nuestro hijo está ya bastante cansado y le cuesta no aflojar o relajar su cuerpo , abandonando una buena posición; pero tener una postura adecuada tanto en el aula como en casa influye positivamente en los niños: en el aprendizaje, en la atención, en facilitar el proceso de escritura y lectura y, no menos importante, en la salud de sus huesos y músculos, y el confort a la hora de enfrentarse a sus tareas.

Lo primero a tener en cuenta para conseguir que nuestros hijos adopten una postura ergonómica y cómoda es la elección de la mesa y la silla, que han de tener una altura y distanciamiento adecuado a la estatura del niño: la silla debe tener la altura con la que el niño pueda reposar los pies en el suelo y no le cuelguen, los glúteos bien apoyados en la parte trasera de la silla y las rodillas dobladas en ángulo recto; la mesa debe llegar aproximadamente a la altura de los codos cuando están doblados.

Ello contribuirá a que nuestro hijo mantenga la espalda recta (aunque como es normal escribiendo, esté ligeramente inclinado hacia adelante), pueda distribuir el peso de su cuerpo y pueda tener un campo visual adecuado. Por otro lado, debemos tener en cuenta la colocación de los objetos en la mesa.

Si el niño es diestro debe colocar el libro de consulta a su izquierda (al contrario, si es zurdo), en las actividades realizadas sobre un papel, éste debe estar recto y, si se escribe en él, el peso debe reposar sobre el brazo que no escribe, a la vez que queda inmovilizado. La inclinación del papel es importante, ya que nuestros hijos tienden a inclinarla, obligando a tronco y extremidades a postura incómodas.

Por último, debemos cuidar la postura de la muñeca y de los dedos a la hora de agarrar el lápiz, reposando el brazo y la muñeca y haciendo una correcta pinza con los dedos y el pulgar (sin apretar excesivamente o tener dedos y muñeca en tensión).

Patro Gabaldón. Redactora de Guiainfantil.com

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