Comer fuera de casa con niños celiacos

  • compartidos

Salir a comer fuera de casa, supone para los padres de un niño celiaco una verdadera responsabilidad y una constante vigilancia. Es muy frecuente que, en el comienzo de la edad escolar, los niños celiacos se topen con mayores dificultades para llevar una dieta acorde con su intolerancia al gluten.

Cómo evitar que los niños coman gluten

La intolerancia al gluten de los niños

La mayoría de los niños celiacos son muy responsables en cuanto a su alimentación, pero se dan casos muy difíciles para ellos cuando, por ejemplo, empiezan sus relaciones sociales sin la supervisión de papá o mamá, como ir a cumpleaños, excursiones, o simplemente compartir espacio con otros niños, en el comedor escolar. Para los padres de un niño celiaco, la incorporación de su hijo a un ambiente social normal, supone siempre una explicación de la enfermedad y la supervisión constante de los alimentos que pueden o no ingerir.

Como sabéis la enfermedad celiaca es una intolerancia permanente al gluten, proteína presente en cereales como el trigo, la cebada, la avena y el centeno. Parece, por lo tanto, fácil de controlar si evitamos estos cereales, pero sin duda es mucho más difícil de lo que creemos los que estamos ajenos a esta problemática.

Actualmente, hay una enorme cantidad de alimentos elaborados que contienen el gluten procedente de estos cereales: embutidos, helados, golosinas, aderezos de comida... Así que, hasta que el niño celiaco sea suficientemente mayor para poder conocer y controlar el mismo su alimentación, sus padres tendrán que supervisar las etiquetas de los alimentos, y consultar marcas en una guía de alimentos elaborados libres de gluten que les proporciona la asociación de celiacos a la que pertenezcan.

En muchas ocasiones, hemos compartido mesa con mis sobrinas celiacas y hemos vivido experiencias de todo tipo. Por ejemplo, cuando hemos ido a algún restaurante y mis cuñados han pedido para sus hijas un plato con patatas fritas, siempre avisan de que las patatas no deben estar fritas en el mismo aceite donde se han frito otros alimentos con gluten como croquetas o rebozados de todo tipo, o que el helado no debe llevar un barquillo de galleta.

El camarero no pocas veces se ha quedado perplejo ante tal sugerencia, normalmente por desconocimiento, y ellos han tenido que dar la pertinente explicación de la intolerancia de sus hijas. ¡Siempre andan dando explicaciones! Porque, aunque esta enfermedad cada vez es más conocida, hay personas que todavía no la conocen o simplemente no le dan importancia a que una persona celiaca ingiera gluten, si se trata de pequeñas cantidades.

La ingesta ocasional de gluten no supone un grave riesgo para la vida de un niño celiaco, pero sí una inadecuada absorción de los nutrientes de los alimentos para una correcta salud y desarrollo, con lo cual no me extraña en absoluto que, para los padres de un niño celiaco, el hecho de que éste coma fuera de casa pueda suponerle una preocupación importante.

Patro Gabaldón. Redactora de GuiaInfantil.com

Películas para el Día de la Madre

VIDEO

  • Educación

  • Embarazo y parto

  • Bebés

  • Recetas

  • Alimentación

  • Salud