Papá no fumes, es malo para nosotros

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No hay algo más duro y difícil que ser fumadora, dejarlo por tu bebé en camino y seguir conviviendo con el humo del tabaco de tu pareja en casa y en el coche. 'Así no hay fuerza de voluntad que valga, me enfado y encima me dice que son las hormonas, que me tienen alterada', me comentaba una amiga. Esta es la injusta situación que han vivido muchas futuras mamás cuando se han visto obligadas a dejar de fumar por su embarazo.

Dejar de fumar por la salud de los niños

Cuando el padre o la madre fuma delante del hijo

La noticia de esperar un bebé ha motivado a muchas mujeres a dejarlo, pero sin la ayuda de su pareja la cuesta arriba se hace todavía más difícil de subir. Y es que no es para menos, ¿cómo no te vas a enfadar? Después de levantarte cada día pensando en que tienes que tomarte el ácido fólico por la mañana, en la combinación de alimentos vas a tomar hoy para que tu bebé disponga de todas las vitaminas, minerales, aminoácidos y nutrientes, en definitiva, que necesita, en tomarte el hierro a mediodía y en sacar un rato para pasear por la tarde, para que luego llegue tu pareja y se fume uno o varios cigarros en el salón, tu santuario, donde por fin encuentras un momento de relax para disfrutar de las pataditas de tu bebé. Ni hormonas, ni nada.

El enfado por la injusticia cometida está más que justificado. Y es que no es un día ni dos, sino uno tras otro. Así que apelas a su falta de sentido común en cuanto a que el tabaco te está perjudicando a ti y también indirectamente a vuestro hijo como fumadores pasivos, y le cuentas que te viene fatal verle fumar ahora que tienes tus cinco sentidos puestos en dejarlo y los primeros meses son durísimos, como sabe cualquiera que lo haya intentado alguna vez.

Y es que a pesar de existir numerosas campañas antitabaco, impuestos más altos para los cigarrillos, prohibiciones totales para la publicidad del tabaco y su patrocinio, leyes para que los espacios públicos estén libres de humo y campañas para su prevención en las escuelas, todavía hay gente que sigue fumando y, para colmo, en tu propia casa. La adicción a la nicotina no puede ser más fuerte que el respeto a los demás y la salvaguarda de la salud de tu familia. Todos sabemos el daño que hace fumar y cada día aparecen nuevos estudios que nos muestran los riesgos del tabaquismo: actualmente, se producen 4 millones de muertes anuales en el mundo provocadas por el consumo de tabaco y éste será la primera causa de mortalidad en el Tercer Mundo en los próximos 20 años, delante del SIDA. Haz algo por ti y por los tuyos, aprende a respirar y vivir sin tabaco. Aprovecha el embarazo para dejarlo. Ahora sois tres.

Marisol Nuevo

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