No se debe ofrecer medicamentos a los niños para que adelgacen

  • compartidos

No hay duda que siempre es mejor prevenir que curar. Creo que este concepto, aceptable y políticamente correcto, puede reducir dolores de cabeza a mucha gente. Un ejemplo muy evidente de ello es la diabetes, el tabaco, las enfermedades cardiovasculares, y por supuesto, la obesidad infantil. Si cuidas de la dieta de tu hijo, probablemente él no llegue a estar obeso, pero si no la controlas, será más difícil hacerle adelgazar después.

Los expertos coinciden que el problema principal de la obesidad infantil reside en los malos hábitos de alimentación no sólo de los niños como de toda la familia. La educación, en lo que se refiere a la alimentación, debe empezar por los padres. ¿Cómo podemos exigir a los hijos que coman verduras, frutas, si no lo hacemos nosotros?, ¿De qué forma les decimos que no coman gominolas, chocolatinas, si siempre las estamos consumiendo? Qué es más fácil para los padres, ¿regañar a sus hijos por comer demasiadas porquerías o enseñarles a comer? Creo que regañar es más fácil y que por ello cada vez se incrementa la cantidad de niños obesos en el mundo.

Qué hacer para que los niños adelgacen

Como ocurre siempre después de cada fiesta, uno se propone bajar de peso y recuperar la figura. Dejan atrás días de mucha comida y celebración para entregarse a las dietas e incluso a los productos adelgazantes. Los médicos revelan ahora que esta obsesión de los padres por perder peso está contagiando a los niños y poniendo en riesgo a su salud. Algunas investigaciones ya revelan que hay muchos casos lamentables en que los padres, preocupados por ver adelgazar a sus hijos, están ofreciendo, sin prescripción médica ni la supervisión nutricionista, suplementos como licuados, té e incluso pastillas, a sus niños. Los endocrinos y nutricionistas aconsejan a los padres que NO suministren a los niños ningún tipo de medicamento para que adelgacen, sin una orientación medica. Ellos aseguran que la única y más recomendable solución para que los niños pierdan peso es que cambien sus hábitos de alimentación, les animen a hacer ejercicios físicos o algún deporte, y eviten que lleven una vida sedentaria. La ayuda de los padres es muy importante en este sentido. Sólo ellos pueden ser más selectivos con los tipos de comida que consume la familia y de que aumenten las actividades físicas de la familia. Con el tiempo, verán que todo el esfuerzo empleado ha valido la pena. Vilma Medina. Directora de GuiaInfantil.com

VIDEO

  • Educación

  • Embarazo y parto

  • Bebés

  • Recetas

  • Alimentación

  • Salud