Los mejores hoteles y restaurantes de Praga para niños

Dónde comer y dormir bien en Praga si viajas con niños

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Praga es una ciudad preciosa y barata en cuanto a hoteles se refiere. Dormir en el centro de la capital checa por 40 euros es posible en un establecimiento de calidad media, lo que sería práctica imposible en otras ciudades europeas.

La oferta de restaurantes en Praga es amplia y la gastronomía riquísima. Si los niños no son muy reacios a probar comidas nuevas, disfrutarán de lo lindo con las sopas, los guisos de carne y los postres.

Hoteles para niños en Praga

Apartamentos y hoteles en Praga para niños

Praga cuenta con una oferta hotelera adaptada a todas las necesidades.

Albergues para las economías menos boyantes, apartamentos, hoteles urbanos y coquetos establecimientos con encanto.

En función del viaje que quieras realizar podrás decantarte por una u otra opción, sabiendo que los distritos 1 y 2 son los más céntricos.

Por tanto, estas serán las zonas más recomendables para alojarse, sobre todo, si viajas con niños, ya que estos no querrán andar demasiado para ir de un lugar a otro.

No tan céntricos pero también muy prácticos son los distritos 3, 4, 7 y 8 donde es probable que encuentres precios aún más económicos.

Si lo que estás buscando es una estancia de lujo, la zona de la Plaza de Wenceslao es la mejor para ti y tu familia.

Restaurantes para niños en Praga

Restaurantes para niños en Praga

La comida no será un problema durante tu viaje con niños a Praga. La oferta gastronómica es amplia, los precios no son caros y los restaurantes permanecen abiertos prácticamente todo el día en las zonas turísticas.

Nuestra recomendación es que no dejes de probar un menú típicamente checo. Fácilmente encontrarás caldos, platos de carne como la ternera asada con salsa de nata o el pato asado y el goulash en sus múltiples variantes: un estofado de carne con vegetales.

Los niños quedarán encantados con los utopenec (salchichas maceradas con pimiento y cebolla frita), los bramborak (tortillas fritas de masa de patata) y, de postre, los palačinky (crepes que se rellenan de helado, fruta asada o mermelada).

La Plaza de la Ciudad Vieja es posiblemente uno de los escenarios más caros para sentarse a comer, pero si en vez de hacerlo fuera contemplando el ambiente del entorno, lo hacéis en el interior del restaurante, los precios bajarán considerablemente.

Aún así, no es difícil encontrar un rincón asequible y agradable donde comer en familia disfrutando de deliciosos platos. En la calle Narodni, junto al Puente de la Legión, por ejemplo, veréis tradicionales restaurantes no tan turísticos como los de la Ciudad Vieja.

Aunque sea un viaje familiar y estés con los niños, Praga es un lugar excelente para disfrutar de una riquísima cerveza. No solo son de muy buena calidad sino que además son baratas. En casi cualquier sitio podrás tomar una cerveza de medio litro por poco más de 1€.

La cerveza comercial más conocida es la Pilsner Urquell pero en Praga, muchos locales fabrican su propia cerveza, así que la variedad es enorme.

Cómo decorar la comida de los niños

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