Tipos de esquizofrenia en la infancia

Diferentes tipos de esquizofrenia que pueden afectar a un niño

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La esquizofrenia es una enfermedad mental que afecta al comportamiento y percepción de la realidad por parte de la persona afectada. Se pueden dar alteraciones de la personalidad, aislamiento, alucinaciones...

Es muy poco frecuente en niños, y muy difícil detectar en las primeras etapas. Sin embargo, en casos excepcionales sí pueden darse síntomas que hagan 'sospechar' que en un futuro pudiera desarrollarse la enfermedad. Los primeros síntoma spueden aparecer a partir de los 6 años de edad.

Tipos de esquizofrenia infantil 

Tipos de esquizofrenia en niños

No todas las esquizofrenias son iguales, ni evolucionan de la misma manera. Una vez realizado el diagnóstico, los profesionales las dividen en cuatro: 
- Paranoide: Es la esquizofrenia más frecuente. Se caracteriza por un predominio de los delirios sobre el resto de los síntomas, en particular delirios relativos a persecución o supuesto daño de otras personas o instituciones hacia el paciente. El enfermo está suspicaz, incluso irritable, evita la compañía, mira de reojo y con frecuencia no come. Cuando se le pregunta, suele eludir la respuesta con evasivas. Pueden darse alucinaciones, lo que genera mucha angustia y temor. 
- Catatónica: Es mucho más rara que las formas anteriores y se caracteriza por alteraciones motoras, ya sea una inmovilidad persistente y sin motivo aparente o agitación. Un síntoma muy típico es la llamada obediencia automática, según la cual el paciente obedece ciegamente todas las órdenes sencillas que recibe. 
- Hebefrénica: Es menos frecuente, y aunque también pueden darse las ideas falsas o delirantes, lo fundamental son las alteraciones del estado de ánimo. Esta forma de esquizofrenia suele aparecer antes que la paranoide y es mucho más grave, con peor respuesta a la medicación y evolución más lenta y negativa. 
- Indeferenciada: Este diagnóstico se aplica a aquellos casos que, siendo verdaderas esquizofrenias, no reúnen las condiciones de ninguna de la formas anteriores. Se suele utilizar como un 'cajón de sastre' en el que se incluyen aquellos pacientes imposibles de definir.

Tratamiento de la esquizofrenia en los niños

El tratamiento de los procesos esquizofrénicos suele quedar reservado para el psiquiatra. Requiere el empleo de medicamentos difíciles de emplear, tanto por lo limitado de sus efectos como por la cantidad de reacciones adversas que pueden provocar. En general, los síntomas psicóticos antes citados corresponden a dos grandes grupos: 

- Síntomas 'positivos', o productivos. Se refiere a conductas o modos de pensamiento aparecidos en la crisis psicótica, en forma aditiva (nuevas conductas se añaden a las existentes). Son los delirios y las alucinaciones fundamentalmente. En este caso la palabra "positivo" no tiene connotaciones favorables; significa simplemente que 'algo se suma o añade', y ese 'algo' (delirios, alucinaciones) no es en absoluto nada bueno.

- Síntomas 'negativos', o propios del deterioro: se restan capacidades apareciendo signos de embotamiento o de carencia. Disturbios psíquicos, el aplanamiento afectivo, la torpeza en las relaciones interpersonales, la inutilidad laboral... son típicos síntomas negativos.

Pues bien, los tratamientos básicos antipsicóticos (neurolépticos, electroshock) suelen actuar más o menos sobre los síntomas positivos. Pero no tenemos nada que actúe de forma brillante sobre los negativos. Solamente el empleo de algunos neurolépticos concretos o de antidepresivos a dosis bajas puede ser de alguna ayuda. Su manejo exige muchísimo cuidado, pues pueden reactivar una fase aguda de la esquizofrenia. El electroshock se reserva para los casos de baja respuesta a los neurolépticos, o para cuadros muy desorganizados con riesgos físicos para el paciente (conductas autoagresivas, por ejemplo). Su utilidad se ciñe sólo a la fase activa, y solamente para los síntomas positivos.

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