Qué enfermedades transmite la garrapata a los niños

Síntomas que debemos vigilar en el niño tras la picadura de la garrapata

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Las garrapatas son insectos que pueden adherirse a la piel. La habilidad con la que extraigas este insecto es muy importante para evitar que la cabeza del animal quede incrustada en la piel. 

Pero además, una vez que consigas deshacerte de una garrapata, debes observar al niño, ya que estos insectos son transmisores de algunas enfermedades.

Qué enfermedades pueden transmitir a un niño la garrapata

Qué enfermedades transmite una garrapata

La importancia clínica de las garrapatas se debe a su papel como vector transmisor de determinadas enfermedades específicas, como por ejemplo:

- La fiebre botonosa: enfermedad infecciosa cuyos síntomas son escalofríos, fiebre alta, dolores articulares y musculares y fotofobia. 

- Enfermedad de Lyme: produce fiebre y escalofríos, dolor de cabeza, malestar general, dolores musculares y rigidez de cuello.

- Babesiosis: los síntomas son fiebre alta, dolor de cabeza, náuseas y vómitos. 

- Ehrlichiosis: produce fiebre, escalofríos, dolores musculares, vómitos y diarrea.

- TIBOLA (siglas en inglés de tick-borne lymphadenopathy): presenta fiebre y escara necrótica en la zona de la picadura. Normalmente, en el cuero cabelludo.

- Neuropatías tóxicas (parálisis tipo Guillain-Barré).

Sin embargo, para que esto ocurra, la garrapata debe estar previamente infectada, debe haber permanecido un tiempo con nosotros y es más probable si la extracción ha sido inadecuada. De tal manera, lo normal es que las garrapatas no transmitan ninguna enfermedad. Por ello, en la actualidad tras una picadura de garrapata se recomienda solo observación clínica pero no la administración de antibióticos.

Qué signos y síntomas hay que vigilar tras la picadura de una garrapata

Durante los tres meses posteriores a la picadura, hay que acudir al pediatra en caso de aparezca alguno de los siguientes signos y síntomas:

- Síndrome febril prolongado sin causa aparente.

- Dolores recurrentes de cabeza, musculares o de articulaciones.

- Presencia de alteraciones en la piel, sobre todo en la zona de la picadura, vigilando sobre todo dos tipos de lesiones: una mancha circular de borde rojizo que se va extendiendo de forma circular a lo largo de días-semanas, dejando un área clara por dentro salvo en el centro, que también es rojo. Esta lesión se conoce como eritema crónico migratorio y es propia de la Enfermedad de Lyme.

- Una mancha negra, tipo costra, con un halo rojizo, que es propia de la fiebre botonosa mediterránea.

- Ganglios inflamados, sobre todo cerca de la zona de la picadura. 

En caso de que este tipo de picaduras sean frecuentes en su casa, debe contactar con algún experto para eliminarlas definitivamente de su domicilio, pues aunque la transmisión de enfermedades es poco frecuente, no conviene jugar demasiados boletos, que al final siempre toca, o eso dicen en las ferias…

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