Errores más comunes de los primeros auxilios para niños

En qué se equivocan los padres al atender a sus hijos mediante primeros auxilios

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Cuando un niño sufre un percance, un accidente o tiene alguna herida, es muy probable que a su alrededor empiecen los conocimientos de primeros auxilios. Sin embargo, es necesario saber bien cómo llevarlos a cabo para no cometer errores que impidan su rápida recuperación

Los primeros auxilios para niños 

Los errores en primeros auxilios infantiles

 Las medidas de urgencia que hay que conocer cuando un niño tiene una caída, una herida o una quemadura son básicos, pero no por ello poco importantes. Lo primero que hay que hacer ante una emergencia infantil, por muy difícil que sea en un momento tan delicado, es mantener la calma lo máximo posible. Los niños tienden a asustarse mucho si ven sangre o si se han hecho daño, por lo que es necesario que la gente que esté a su alrededor, en concreto sus padres, no se dejen llevar por el agobio y les hagan sentir seguros. 

Por otra parte, dependiendo de la emergencia en cuestión, hemos de tener en cuenta cómo poder hacer que el niño vuelva a respirar si se ha atragantado, cómo frenar la sangre que brota por una herida o saber cómo curarles si se han quemado con algo muy caliente. Cuando la situación se estabiliza, hay que acudir al médico para evitar un mal mayor. 

Errores para los primeros auxilios para niños 

1. Perder los nervios: Es muy importante mantener la calma, ya que perder los nervios aunque la situación sea difícil no hará más que complicar la propia actitud del niño, que se verá sobrepasado por lo que está ocurriendo porque creerá que el peligro que ha corrido es más grave aún. 

2. Provocar el vómito en intoxicaciones: Cuando el niño ha probado un bote de limpieza, por ejemplo, tendemos a intentar que vomite para que expulse el líquido en cuestión. Sin embargo, esto podría ser peligroso porque podría volver a entrar, por lo que en este caso lo mejor es acudir al médico para un lavado de estómago para que no haya una mayor intoxicación

3. Limpiar las heridas directamente con alcohol: Aunque siempre se ha dicho que el alcohol y el agua oxigenada son lo mejor para las heridas, esto puede ser un error cuando un niño se cae, ya que es mejor que antes se le aplique agua o suero fisiológico para limpiar la zona y conseguir así evitar futuras infecciones. 

4. No echar agua fría en las quemadura: Esto es un error grave, ya que el agua fría es muy importante a la hora de tratar las quemaduras que puedan hacerse los niños para conseguir que así se limpie y que también desaparezcan los restos de lo que le haya causado. Por otra parte, también es recomendable porque así rebajará la hinchazón y puede llegar a aliviar el dolor. 

5. Poner calor a un esguince: Si un niño se hace un esguince jugando, lo mejor es que le apliquemos frío en una primera instancia. Aunque creamos que el calor le va bien, es mejor que primero tenga la presencia fría para que se le baje la hinchazón. 

6. Dar golpes en la espalda cuando se atraganta: Es un error muy común. Si el niño tose, la obstrucción es parcial. Eso significa que los golpes en la espalda pueden empeorar la situación y hacer que el objeto que provoca la asfixia se introduzca más aún. En estos casos, es mejor animar al niño para que siga tosiendo. Si el objeto le tapa toda la vía aérea, habrá que actuar cogiendo por detrás al niño y presinando la zona del diafragma. 

7. Aplicar calor ante un dolor de oídos: con eso sólo consigues el efecto contrario, que le duelan mucho más. 

8. Soplar el ojo del niño al encontrar un objeto extraño: Puedes hacer que el objeto se interne más aún. Lo mejor para extraer el objeto del ojo es el suero fisiológico o la propia lágrima. El líquido arrastrará el objeto. 

9. Taponar una nariz que sangra: Lo que haces con esto es que la sangre vaya a las vías respiratorias. Debes inclinar la cabeza del niño hacia delante ligeramente, no hacia detrás, para que la sangre salga y la hemorragia se frene por sí sola. 

10. Sacar un objeto clavado en el cuerpo: Si sacas de golpe un palo o un objeto grande clavado en alguna parte del cuerpo, generas una hemorragia que puede ser muy grave. Lo mejor en estos casos es dirigirse al hospital para que valoren la situación y puedan actuar con un control médico adecuado. 

Heridas y quemaduras en los niños

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