Cómo curar las picaduras de garrapata en los niños

Cómo se quita una garrapata y cómo se trata la herida en los niños

  • compartidos

Las garrapatas son como unas pequeñas arañas que necesitan alimentarse de sangre para sobrevivir, por eso se llaman hematófagos. Digo pequeñas arañas porque las garrapatas son ácaros, una subclase de arácnidos.

Las garrapatas pueden aferrarse a la piel de un niño. ¿Sabrías deshacerte de ella de forma correcta? 

Cómo pican las garrapatas a los niños

Las picaduras de garrapata

Por lo general, las garrapatas prefieren regiones cutáneas protegidas por pelo de animales domésticos frente al ser humano, por lo que tener animales de compañía en casa puede ser un factor protector, además de una fantástica y recomendable experiencia para nuestros hijos.

Estos bichos se fijan a la piel del huésped mediante una trompa taladradora, y ahí pueden permanecer, aumentando significativamente de tamaño (momento en el que muchas veces se hacen visibles), hasta que se cansan de comer y se sueltan. Si la garrapata se suelta, deja un pequeño grano que puede picar un poco, y desaparece espontáneamente en 48 horas. A veces, puede evolucionar de forma tórpida debido a sobreinfecciones por rascado, o bien con desarrollo hacia un granuloma de cuerpo extraño, secundario a una extracción inadecuada de la garrapata, quedando parte del aparato bucal de la garrapata en el interior de la piel.

Cómo quitar una garrapata de la piel de un niño

Las picaduras de garrapata son relativamente frecuentes y su abordaje se encuentra muy influenciado por la sabiduría, ciencia y tradición popular. Un aspecto muy importante es el de su extracción. Para ello se recomienda utilizar unas pinzas estériles, de punta estrecha y, si es posible, curvadas. Atento a estos consejos:

1. Con las pinzas, hay que sujetar la garrapata por su trompa taladradora o zona bucal, es decir, lo más cerca posible de la piel.

2. Debemos realizar una tracción continua y lenta, progresiva, sin excesiva fuerza, en perpendicular a la piel hasta conseguir su extracción. Esta maniobra, bien realizada, podría llevar casi un minuto. Es como mantener un pulso con la garrapata, hasta que se dé por vencida y decida soltarse.

3. Si la maniobra se hace de forma brusca, es cuando puede quedarse dentro de la piel parte de la garrapata. En ningún caso se recomienda la aplicación de éter, barniz, laca de uñas ni aceites, ni otras sustancias, puesto que todo ello hace que la garrapata se estrese e regurgite jugos hacia el torrente sanguíneo, que podrían estar infectados.

4. Tampoco se recomienda quemar la garrapata tras su extracción, ni aplastarla con los dedos, sino incluirla en alcohol o en una bolsa o contenedor sellado y acudir a un centro sanitario para valorar su envío a centros especializados, como por ejemplo, el Centro de Investigación Biomédica de La Rioja, en España (CIBIR), donde se puede investigar la especie y el riesgo de transmisión de enfermedades.

Heridas y quemaduras en los niños

VIDEO

  • Educación

  • Embarazo y parto

  • Bebés

  • Recetas

  • Alimentación

  • Salud