Problemas ortopédicos en las rodillas de los niños

Cuando el niño tiene piernas en paréntesis o piernas en X

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Unas de las preocupaciones importantes que tienen los padres con respecto a las piernas de sus hijos es su alineación vistas de frente. Debemos tener claro que en los primeros 18 meses de vida es usual que se vean los niños con las piernas en “paréntesis”, después hacia los 2 años se ven las rodillas rectas y luego los niños se vuelven “rodillijuntos” hasta los 3 años y medio.

Posterior a esta edad, las rodillas continúan juntas pero va disminuyendo progresivamente hasta los 7-9 años, que ya permanecerán con su forma el resto de su evolución. Cualquier parámetro que se salga de este alineamiento está fuera de lo normal.

Tipos de problemas en las rodillas de los niños

Problemas en las rodillas de los niños

1. Piernas en paréntesis. También conocida como Genu Varo, es una peculiaridad física marcada por una inclinación hacia afuera de la pierna. El menor, presenta una curvatura exagerada de las rodillas que se puede heredar. Es habitual en los lactantes y, en muchos casos, se corrige de forma natural con el crecimiento.  

2. Piernas en X. También conocida como Genu Valgo, es una deformidad caracterizada porque el muslo y la pierna se encuentran desviados. Puede presentarse entre los 3 y los 6 años, cuando el cuerpo atraviesa un cambio natural en el alineamiento de las piernas. Casi nunca requiere tratamiento porque las piernas se suelen enderezar por sí solas. Cuando el problema es muy pronunciado, sea en las dos piernas o en una sola, se debe acudir al médico y si se presenta dolor o dificultad para caminar se puede considerar una operación correctiva después de los 10 años.

Qué hacer si el niño tiene las piernas arqueadas 

Lo importante de esto no es la estética, que nos guste más o menos la forma de las piernas, sino las consecuencias que esta forma pueda traer en el futuro sobre las rodillas. Mientras la forma de las piernas permita que la transmisión del peso desde la cadera al tobillo pase centrada por la rodilla la alineación es correcta. Si esta transmisión de carga se realiza por fuera o por dentro de la rodilla la alineación no es correcta. 

Si su hijo tiene las piernas arqueadas, y especialmente si se está quejando de dolor de rodilla que parece estar empeorando con el tiempo y no se puede determinar que se deba a una lesión o algún golpe, el médico puede sospechar que tenga la enfermedad de Blount y puede derivarlo a un especialista en el tratamiento de los huesos.

El médico ortopédico realizará una revisión física completa y radiografías de las piernas de su hijo. Es importante tener en cuenta que algunos cambios leves en los huesos pueden resultar difíciles de notar en los niños menores de dos años, y con frecuencia es difícil saber si un niño pequeño tiene un arqueo normal para su edad que se corregirá solo o si tiene un caso de enfermedad de Blount. Es necesario realizar un seguimiento y por lo general a los tres años es más fácil para el médico hacer un diagnóstico. A esta edad, generalmente es suficiente con la exploración física del niño. Y como he comentado, es fundamental tener en cuenta la edad y la alineación que corresponde a cada edad.  

En la mayoría de las ocasiones, por lo tanto, la evolución a lo largo de los primeros años de vida nos lleva a una alineación normal, por lo que no es necesario ningún tipo de tratamiento más que la observación periódica. Pero en los casos donde existen problemas de alineación que no se ha corregido con el crecimiento, el médico puede aconsejar el uso de aparatos ortopédicos, plantillas, calzado... en los casos en que exista alguna patología causante de la deformidad, o que el varo o el valgo sobrepasen los valores normales, a fin de parar la evolución o corregirla.

Cuando este problema persiste más allá de los dos años o solo afecta a una pierna, puede ser el signo de un problema de mayor envergadura, como el raquitismo o la enfermedad de Blount.

Soluciones para los problemas ortopédicos en rodillas

¿Es adecuado usar caminador? El uso del caminador ha sido identificado en múltiples publicaciones científicas como un factor de riesgo en términos de seguridad, estos dispositivos amplían el territorio de desplazamiento de los niños que con frecuencia son descuidados por los padres como el acceso a rampas, escaleras, dispositivos eléctricos, manteles en las mesas o botones de las estufas, aumentando el riesgo de accidentes.  

La evidencia no es clara al 100% si hay alteraciones del desarrollo, aunque muchos especialistas destacamos que no genera una forma de marcha anatómica o normal, por la forma de abrir las piernas y la carga de peso en las ingles. Pero sí está claro el riesgo en términos de seguridad de los niños.

¿Y los saltarines? El uso de saltarines antes de los 9 meses de edad se ha encontrado relacionado con fracturas de fémur, como consecuencia del impacto al saltar, ya que los pequeñines no controlan la subida y mucho menos la bajada, cargando todo su peso, en las piernas, que aun no están preparadas para llevarlo.

Así que antes de recurrir a juguetes/tratamientos innecesarios e ineficaces consultad con vuestro pediatra o con un especialista en Ortopedia Infantil; lo más probable es que vuestro hijo no necesite ningún tratamiento, pero si lo necesita es importante que no haya finalizado el crecimiento para poder corregirlo de la forma más sencilla y eficaz posible.

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