Las razas de perro que mejor conviven con los niños

Qué perro elegir para los niños

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La convivencia entre niños y animales tiene, como todo, ventajas e inconvenientes. Los inconvenientes que más preocupan a la gente, son los relativos a la higiene y a posibles contagios de enfermedades, pero eso se soluciona fácilmente con limpieza y con los cuidados y consejos veterinarios apropiados.

Sin embargo las ventajas son enormes. Como veterinaria, madre de tres hijos y dueña de dos perros y dos gatos, puedo asegurar que los animales enseñan a los niños valores, respeto, responsabilidad... y además les proporcionan diversión, compañía y buenos ratos. No obstante, hay que tener en cuenta las razas de perro que mejor conviven con los niños.

La convivencia entre los niños y las mascotas

Familia con niños y mascotas

Hay dos posibilidades: una, que tengamos una mascota y después vengan los niños; o dos, que tengamos niños y decidamos adquirir un perro. 

1. Si ya tenemos un perro cuando viene el primer niño, es importante adelantar acontecimientos antes del nacimiento. Hay muchas cosas que podemos hacer para facilitar la convivencia entre nuestra mascota y el bebé. Obviamente nuestra familia cambiará, dispondremos de menos tiempo y el perro verá modificadas gran parte de sus costumbres. Por eso, es importante hablar con un especialista que nos aconseje acerca de la manera de actuar, desde antes del nacimiento y después para que no haya problemas. 

2. Si por el contrario, ya tenemos niños y decidimos, muy acertadamente, adquirir una mascota, hay que tener algunas cosas en cuenta. Lo principal es asegurarnos de que queremos una mascota. Se trata de un ser vivo, no es un juguete. Una mascota no puede comprarse por impulso, no la pueden regalar los abuelos sin preguntar... Hay que saber que el perro tiene necesidades que nos supondrán dedicarle tiempo, un gasto económico, etc, y tenemos que estar seguros de que podemos tenerlo en buenas condiciones, y de que no vamos a hartarnos de él en dos meses y abandonarlo o regalarlo. 

Si estamos seguros de que lo queremos, el perro nos compensará con creces, eso seguro. Tener un perro es, al igual que ser padres, una experiencia muy difícil de entender para el que no la ha vivido. El vínculo afectivo que se establece es muy grande y las cosas que un perro puede enseñar a nuestros hijos son muchas.

Un cachorro para los niños

Si optamos por comprar un cachorro, el carácter aún está por desarrollar y podremos influir más en él durante el crecimiento. Pero por otro lado, los cachorros al principio orinan y defecan en casa, algunos rompen cosas, y al igual que los niños requerirán más tiempo y esfuerzo para educarlos que un perro adulto. Lo ideal sería decantarse por una raza sencilla, es decir de perros juguetones, de buen carácter, fáciles de educar... Las razas que más suelen recomendarse para casas con niños son los Golden Retriever, Labrador, Boxer como razas grandes; o el Maltés y el Westy como razas más pequeñas. Está claro sin embargo, que esto es generalizar y el carácter del perro, puede variar. Tampoco hay que olvidar que muchas veces los perros mestizos son una estupenda opción, más económica al adquirirla y con menos problemas médicos.

Perros adultos en busca de un hogar con niños

Y aunque muchas veces la gente es reticente, un perro adulto puede ser una buenísima opción. Ya conocemos su carácter, si está educado, si le gustan los niños, etc... los albergues están llenos de perros que buscan un hogar y pueden ser perfectos compañeros de los niños. Además, lo normal en un centro de acogida es que se informen de las características de nuestra familia, y traten de buscar un perro adecuado para nosotros. Tampoco debemos adoptar al primero que nos de pena, pues a lo mejor es demasiado tímido, nervioso o miedoso, y no es la mejor opción para una casa llena de niños. Lo mejor es dejarse aconsejar. Pero evitaremos los problemas que ocasionan, a veces, los cachorros y sabremos generalmente a qué atenernos, pues en el albergue conocerán al animal y podrán decirnos si es lo que estamos buscando.

La relación de los niños con los perros según su edad

Por último, debemos pensar en que nuestros hijos, dependiendo de la edad que tengan, interaccionarán con el perro de diferente manera, y siempre debemos supervisar esta relación para asegurarnos de que todo va bien. 

1. Los bebés se limitarán a observar al perro y a partir de cierta edad a agarrarlo e incluso a tirarle del pelo si está a su alcance, más adelante querrán cogerle del rabo o de las orejas o incluso achucharlo o levantarlo. Es normal que el niño haga estas cosas, y no tiene maldad, pero desde el principio debemos explicarle que al perrito no le gusta que le estiren del pelo o de las orejas; que si está dormido, no deben molestarle; que si se esconde a lo mejor está cansado y no quiere que lo achuchen más.

2. A partir de los 4 o 5 años, podemos ir explicando a los niños más cosas sobre el perro y podremos solicitar su ayuda a la hora cuidar de la mascota. El perro tiene necesidades y es nuestra responsabilidad cuidarlo. Hay que darle de comer, cepillarlo, bañarlo, sacarlo a pasear... El niño aprenderá más a jugar con el perro y a cuidarlo, y disfrutará más de su compañía. Está relación se afianza con la edad y al ir creciendo el niño puede implicarse más en los cuidados del animal, puede sacarlo a pasear solo, enseñarle algunos trucos... aprendiendo así valores como la responsabilidad, el respeto y la constancia. 

Pilar. Veterinaria del Centro API

Instinto maternal de los animales

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