La hipertensión arterial en los niños

Por qué hay niños con tensión alta y cómo prevenirlo

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Lo de la tensión alta suena a tercera edad, sabiduría y achaques de la edad, y es cierto que el paso del tiempo es el principal culpable de que nuestros vasos sanguíneos envejezcan y se vuelvan más duros y resistentes al paso de la sangre. Sin embargo, es importante conocer que la hipertensión arterial (HTA) también puede aparecer en niños. De hecho, se trata de una entidad frecuentemente infradiagnosticada, cuya frecuencia está aumentando y que, además, nada tiene que ver con la HTA del adulto.

Causas de hipertensión en los niños

Hipertensión en los niños

El número de casos de hipertensión en niños está creciendo en los últimos años debido a al aumento de escolares con sobrepeso, el exceso de sal en las comidas, el consumo precoz de alcohol en adolescentes o el sedentarismo. Cada vez hay más estudios que relacionan la  HTA en la infancia con la de la edad adulta, en el sentido de que un niño con cifras elevadas de presión arterial tiene más riesgo de convertirse en un adulto hipertenso. Además, se sabe que alteraciones incluso leves de la presión arterial a edades tempranas de la vida se traducen en HTA con lesión orgánica en el adulto (con daño en los llamados órganos diana como la retina, los riñones o el corazón). Todo esto pone de manifiesto la importancia de un correcto manejo tanto diagnóstico como terapéutico de la HTA en la infancia, en lo cual desempeña un papel decisivo la figura del pediatra de Atención Primaria, pues es quien primero debe sospechar la HTA.

Cómo se mide la tensión arterial en los niños

En las visitas del niño sano, ¿le han tomado alguna vez la presión arterial a su hijo? ¿No? Pues ya lo está pidiendo, porque a los niños también hay que tomársela. Pero, ¡ojo con las farmacias y los aparatos para tomar la presión arterial en casa! En los niños, los valores no son los mismos que en adultos, las cifras oscilan en función de la edad y la talla, así que no juegue a ser el pediatra de su hijo en la farmacia y pida en su centro de salud que, de vez en cuando, alguien le tome la presión arterial. Y vigile que se haga de forma apropiada, con un manguito adecuado al tamaño del brazo del niño, tras 5 minutos de reposo y sin haber ingerido previamente cafeína o fumado tabaco (sí, los adolescentes también fuman).

Diagnóstico del niño hipertenso

Pero tampoco hay que alarmarse: la HTA nunca es una urgencia, salvo cifras muy elevadas y acompañadas de sintomatología neurológica grave, excepciones llamadas emergencias o urgencias hipertensivas, rarísimas en niños. Una cifra elevada de presión arterial tampoco nos vuelve hipertensos, hay que confirmarlo con más tomas. En caso de que exista sospecha real de HTA, nos deben citar con el nefrólogo y con el cardiólogo infantil, para comenzar con el estudio de las posibles causas de dicha presión arterial elevada. Y en este punto, también debe imperar la calma, pues un clima de nerviosismo no ayudará en absoluto a la familia ni al niño en cuestión. Si la tensión está alta, lo primero tranquilidad.

De hecho, una de las primeras, y frecuentes, situaciones que habrá que descartar es la llamada HTA de bata blanca. Y es que es así, vienen con la bata a medirnos la presión arterial, nos ponemos nerviosos y ahí están, los resultados por las nubes, pero provocados por la tensión que genera el propio galeno. Para descartar esta situación se solicita habitualmente una monitorización ambulatoria de la presión arterial (MAPA), un aparato que en intervalos de 10-15 minutos nos mide la presión arterial a lo largo de todo un día, para finalmente revelarnos si somos o no hipertensos. Sea cual sea el resultado, relájese. Todo tiene solución.

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