Diferencias y similitudes entre TDAH y Síndrome de Asperger

En qué se parecen y diferencian los niños asperger y los niños hiperactivos

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¿En qué se asemejan el TDAH (trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad) y el Síndrome de Asperger? ¿Son dos entidades totalmente diferentes o comparten similitudes que pueden confundir el diagnóstico inicial?

Como veremos, a pesar de que el TDAH y el Síndrome de Asperger son dos trastornos diferentes e independientes, comparten algunos síntomas hasta tal punto que en ocasiones el diagnóstico inicial de TDAH es finalmente diagnosticado como Síndrome de Asperger.

Niños asperger y niños TDAH

Niños asperger vs niños hiperactivos

Ambos trastornos presentan importantes déficits en las áreas de: comunicación, habilidades sociales, atención y autocontrol durante los primeros años de la infancia. Dificultades que provocan comportamientos sociales disfuncionales que les ocasionan, a ellos y sus familiares, problemas en muchas situaciones vitales. 

Sin embargo, los problemas que presentan en cada una de estas grandes áreas son debidos a diferentes causas o motivos. Una observación sistemática y atenta de los síntomas nos permitirá realizar un buen diagnóstico diferencial. Cuanto más mayor es el niño más fácil es observar las diferencias.

1. Déficits comunicativos

Aunque en los dos casos encontramos déficits en la comunicación y una capacidad limitada para mantener conversaciones las causas, en un u otro trastorno, son muy distintas. 

Mientras que el niño con TDAH tiene problemas para comprender lo que dicen los demás por su falta de atención y por sus constantes interrupciones, debidas a la falta de control de sus impulsos, el problema de comprensión del niño con Síndrome de Asperger tiene su origen en la incapacidad para entender el lenguaje. Dificultad que se agrava sobre todo cuando se utilizan metáforas, ironías, sarcasmos o chistes. No entienden los dobles sentidos, su comprensión del lenguaje es literal.

2. Problemas de interacción social: habilidades sociales pobres 

En ambos trastornos encontramos una gran dificultad para relacionarse con los demás debido a sus déficits en habilidades sociales y falta de empatía. 

Así pues, mientras que en el caso de niños con TDAH son rechazados por sus compañeros porque suelen molestarles o saltarse las normas debido a su impulsividad, el niño con Asperger se aísla por falta de interés y por su dificultad para comprender las normas al entenderlas al pie de la letra. 

3. Déficit de Atención

Ambos se distraen fácilmente y parecen no atender o escuchar cuando se les habla.

La diferencia está en que mientras que el niño con TDAH es incapaz de mantener la atención y de concentrarse (ya que se dispersa fácilmente por su dificultad en filtrar los estímulos), en el caso del niño con Síndrome de Asperger su inatención es debida a la pérdida de interés. Si algo les interesa son capaces de concentrarse perfectamente.

4. Problemas de autocontrol y conducta hipercinética

En ambos casos encontramos problemas de autocontrol motriz y emocional. Se trata de niños que se mueven constantemente, patosos y poco coordinados, con baja tolerancia a la frustración

En el síndrome de Asperger observamos una tendencia a balancearse, a realizar movimientos repetitivos o caminar mientras se concentran que puede confundirse con la necesidad de moverse que siente el niño con TDAH, el cual no puede parar de mover manos y pies o levantarse de su asiento en situaciones que requieren que permanezca sentado. 

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