5 errores al quitar la cera de los oídos de los niños

Consejos para retirar la cera de las orejas infantiles

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En cuestiones de higiene infantil, son muchas las zonas del cuerpo de los niños que son muy delicadas. Una de ellas es la que tiene que ver con los oídos, lugares donde se puede acumular cera que hay que retirar. Para no fallar a la hora de eliminar la cera de los oídos de los niños, Guiainfantil.com nos advierte de los 5 errores más comunes de los padres a la hora de quitarla. 

5 errores al quitar la cera de los oídos infantiles

Errores al quitar la cera de los oídos infantiles

1. Bastoncillos de los oídos. Aunque es el remedio que se tiene más a mano en casa, no es recomendable para los oídos de los adultos, y mucho menos para los niños. Utilizar de forma incorrecta un bastoncillo podría provocar que la cera se metiese aún más dentro, que se provocase una infección y que ésto impidiese que los niños oyeran con normalidad. Si no se usan de forma lateral para eliminar los resquicios de las paredes del oído, podría ser mucho peor para el tapón, porque se haría más grande. 

2. Inyección de agua. Aunque el agua podría reblandecer la cera de los oídos, no es recomendable hacer baños con una jeringuilla o incluso un pequeño embudo en esta zona tan delicada. El tímpano podría verse afectado y además los niños podrían sufrir una otitis o una infección de otro tipo en el oído, que puede ser de lo más dolorosa. 

3. Velas para los oídos. Este es sin duda el error más peligroso para quitar la cera de los oídos de los niños. Existe una creencia popular que tiene que ver con encender una vela lo más estrecha posible y meterla por el lado contrario a la llama en el oído, con el fin de que se derrita el cerumen y de paso se eliminen más impurezas. Este mito entraña un gran peligro porque la propia cera de la vela podría dañar la piel o dejarse restos en el interior del oído, producir otro tipo de quemaduras auditivas y además causar problemas en el tímpano

4. Utilizar uñas o dedos. Aunque en una primera instancia pueda retirarse fácilmente con la yema de los dedos o las uñas la cera que sobresale en los oídos de los niños, esto es un grave error. No sólo es un problema porque la cera podría meterse en el interior del oído causando un tapón más grande, como sucede con los bastoncillos, sino que además es una medida antihigiénica. Una infección auditiva podría producirse a causa de no haber desinfectado bien los dedos antes de quitar la cera de los oídos del niño, algo que nunca hay que hacer por salud.

5. No hacer nada. Es tan malo intentar eliminar un tapón de cera con el método erróneo, que la creencia de que no es necesario retirar la cera. El mito de que la cera se cae sola o no es necesario quitarla porque tarde o temprano desaparece es un gran error que los padres pueden cometer con los oídos de los niños. Es más recomendable buscar un remedio casero como las gotas de aceite de oliva virgen, que permitir que el tapón impida la capacidad auditiva del niño, por creer que es mejor no llevar a cabo ningún consejo médico.

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