Las quemaduras de los niños

¿Qué es una quemadura y cómo tratar las ampollas en los niños?

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Las quemaduras son la consecuencia del contacto de la piel del organismo con una fuente de calor. El fuego, los líquidos calientes, los productos caústicos o químicos, la electricidad y el sol son los agentes que pueden causar quemaduras. En los niños, el origen de las quemaduras suele ser accidental o doméstico.

Según su severidad, se pueden distinguir tres tipos de quemaduras, de primer, segundo o tercer grado. La valoración de la severidad en relación a las quemaduras va a depender de la extensión y de la profundidad de la quemadura.

Tipos de quemaduras en la piel de los niños

Las quemaduras y los niños

Primer grado: son lesiones superficiales, que destruyen solamente la epidermis, que es la primera capa de la piel. Se manifiestan con enrojecimiento o eritema, hiperemia, dolor e inflamación. No suelen presentar desgarros de piel ni tampoco se forman ampollas.

Segundo grado: estas quemaduras causan la pérdida de la epidermis y de la capa basal de la dermis. Se caracterizan por la aparición de ampollas o flictenas, dolor, piel hiperémica y exudativa. Las ampollas por rozamiento también están consideradas quemaduras de segundo grado y tienden a una epitelización espontánea.

Tercer grado: son las más graves y se caracterizan por una pérdida total y profunda de la dermis y de la epidermis. Se suelen manifestar sin dolor porque se han lesionado las terminaciones nerviosas de la zona, suelen presentar bordes necróticos e irregulares y la lesión es de color rojo o negro y se puede ver la grasa subcutánea.

Cómo curar una quemadura leve a un niño

1. Lávate las manos con agua fría.

2. Enfría la piel de la quemadura bajo el chorro de agua fría.

3. Limpia la herida con solución salina isotónica o suero fisiológico, usando el método de arrastre, nunca la irrigación a presión.

4. Dejar secar al aire y aplicar un antiséptico con las propiedades de un gel como la clorhexidina.

5. Cuando la clorhexidina esté seca, cubrir la quemadura con una gasa estéril o un apósito hidrocoloide para evitar la contaminación y una posible fricción. Es muy importante que el vendaje no se peque a la herida.

6. Controlar la quemadura cada 12 horas para ver su aspecto y realizar una nueva cura.

Consejos para curar las quemaduras de los niños

- Es recomendable utilizar antisépticos transparentes que no enmascaran el aspecto de la herida.

- No utilizar alcohol en heridas abiertas.

- No tocar las heridas con las manos sucias.

- No utilizar algodón.

- No aplicar esparadrapo directamente sobre heridas.

- No soplar sobre una herida.

- No desprender con violencia gasas que cubren heridas.

- No explotar las ampollas.

- No extraer cuerpos extraños.

Heridas y quemaduras en los niños

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