Cura de heridas, paso a paso. Entrevista a Vega Orozco, de Cruz Roja

Cómo curar una herida y una quemadura, paso a paso

  • compartidos

Las heridas más comunes que se ven en los niños son en las extremidades. Se producen como parte de su actividad física o deportiva. Pero, para atenderlas correctamente, hay que tener en cuenta si la herida sangra mucho o no, ya que las hemorragias requieren un tratamiento más específico.

Vega Orozco, experta en Primeros Auxilios, de Cruz Roja, nos enseña a los padres cómo debemos atender la curación de una herida con o sin abundante hemorragia.

Cómo curar una herida con o sin hemorragia a los niños, paso a paso

Vega Orozco, experta en Primeros Auxilios, de Cruz Roja

¿Cómo debemos curar las heridas de los niños, paso a paso?
Las heridas más comunes que vemos en los niños en extremidades, brazos, piernas… son sencillas. Primero y ante todo, no debemos asustarnos. Es importante que el niño nos mire y vea que controlamos la situación. Para curar una herida, primero hay que desinfectar. El mejor desinfectante y el más económico que vamos a encontrar es el agua y el jabón: debemos echar agua a chorro, limpiar con jabón, aclarar bien y secar. Después, ponemos un desinfectante, un antiséptico, bien clorhexidina o povidona yodada.

Con la clorhexidina a chorro, vamos a desinfectar la herida, siempre desde del borde interno hacia el externo para que la posible suciedad que haya podido quedar o las bacterias salgan y no entren en la herida. Una vez desinfectada la herida y ya bien seca, vamos a poner povidona yodada, sin miedo, a chorro. Además, es importante ir explicándole al niño lo que estamos haciendo para que el niño no se asuste.

Si la zona de la herida está expuesta a roces, lo recomendable sería cubrirla, bien con un apósito especifico o bien con una tirita.  Si estuviéramos en nuestra casa, la herida debe permanecer al aire, cuidando de que se mantenga siempre seca.

¿Qué cuidados necesita una herida para mantenerse sana y sin infección?
Tras la primera cura, el mantenimiento de la herida requiere repetir el proceso: lavarla y volver a repetir el procedimiento, clorhexidina para desinfectarla, después la povidona yodada y cubrirla. Según el tipo de herida, en una semana más o menos, ya estaría curada.

Existen dos formas para cubrir una herida y evitar que se infecte. Una podría ser con una tirita: las más sencillas o más fáciles son las que se pueden cortar con lo que tenemos más facilidad para jugar con los tamaños y, en el caso de que la herida sea más grande, nos interesa una sujeción más eficiente. En este caso, sería con una gasa estéril y una venda. Si tenemos que colocar la gasa en una zona donde se podría mover, tomamos como referencia una X para ir enrollando la venda por encima de la gasa en forma de X, para que no se mueva. Después, sujetamos la venda con un esparadrapo, así nos aseguramos de la protección frente a bacterias en heridas grandes y sencillas.

 

Cura de heridas, paso a paso

¿Qué hacer cuando una herida sangra mucho? ¿Cómo debemos detener una hemorragia, paso a paso?
Cuando la herida sangra constantemente, profusamente y no logramos parar esa hemorragia, lo primero que tenemos que hacer es tranquilizarnos y controlar de la situación. El niño no puede vernos nerviosos porque se va a poner nervioso él. Inmediatamente, si tenemos unas gasas estupendo, pero si no, con un pañuelo o cualquier otro tejido limpio, hacemos presión directa sobre la herida. Presionamos ligeramente, porque no es cuestión de dejarle sin circulación al niño. Hacemos una presión directa y elevamos el miembro.

Esto en la mayoría de los casos tiene que hacer que la hemorragia ceda. Una cosa importante, sobre todo en el caso de los niños, es tumbarle para evitar mareos bien por la sangre o por la pérdida de sangre. Si vemos que durante el rato que estamos haciendo presión directa, hemos elevado el miembro, y la hemorragia continúa, automáticamente hay llamar al teléfono de emergencias. En el caso de los niños, vamos a hacer presión directa sobre el pulso, la arteria que va por el brazo, cortando levemente la circulación, y eso nos debe hacer cortar la hemorragia. En resumen, tumbamos al niño, presión directa sobre la herida, si no cede, elevamos el miembro, y si vemos que la hemorragia sigue siendo muy abundante automáticamente presión en la arteria y ya estamos llamando al teléfono de emergencia.

Además, vamos a vigilar el color de la piel, con cuidado de que no haya síntomas de cianosis (coloración azulada), que la perdida de sangre sea abundante, que el niño no se maree y, en el caso de que el niño se este mareando, tenemos que preocuparnos porque posiblemente haya una perdida importante. Otras cosas que tenemos que observar es la sensación de sed y los labios secos. Estos son signos que nos pueden dar pistas de que la hemorragia está siendo bastante importante.

¿Qué hacemos cuando la hemorragia está en una pierna?
La presión en las piernas para contener la hemorragia se realiza en la ingle. En el caso de los adultos, se hace con el puño y en el caso de los niños, introduciendo el canto de la mano. Si se trata de niños muy pequeños o neonatos, no hay problema porque ves la arteria y puedes aplicar la presión con uno o dos dedos. De todas maneras, lo recomendable en el caso de un neonato o de un lactante con hemorragia, es ir lo antes posible al hospital o llamar a emergencias.

Heridas y quemaduras en los niños

VIDEO

  • Educación

  • Embarazo y parto

  • Bebés

  • Recetas

  • Alimentación

  • Salud