El tétanos en bebés y niños

Causas, síntomas y tratamiento del tétanos en etapa infantil

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El tétanos es una infección del sistema nervioso causada por la bacteria Clostridium tetani, que es potencialmente mortal. Se transmite si el niño entra en contacto con alguna superficie infectada. Nunca de una persona a otra.

Para la mayoría de los médicos, la mejor forma de evitar contraer el tétanos es la vacuna contra la difteria, el tétanos y la tos ferina.

Causas del tétanos en bebés y niños

Síntomas y tratamiento del tétanos infantil.

Los bebés y los niños pueden contraer el tétanos cuando caen al suelo o tienen contacto con alguna superficie en la que haya esporas de la bacteria Clostridium tetani.

El tiempo entre la infección y el primer signo de síntomas normalmente es de 7 a 21 días, y la forma más común de que la infección penetre en el organismo es a través de una herida punzante, una cortadura, una llaga o la mordedura de un animal; que al introducir las esporas se liberan unas bacterias que se diseminan y producen un tóxico llamado tetanospasmina. Este tóxico bloquea las señales nerviosas de la médula espinar a los músculos causando espasmos musculares intensos.

Síntomas del tétanos en los bebés y niños

Habitualmente el tétanos comienza con dolor de cabeza, calambres en la mandíbula y espasmos muscularesrepentinos e involuntarios. Los espasmos pueden afectar al tórax, al cuello, la espalda y los músculos abdominales. E incluso pueden afectar a los músculos que ayudan a la respiración.

Otros síntomas pueden ser el babeo, sudoración excesiva, fiebre, espasmos de la mano o del pie, irritabilidad, dificultad para tragar, micción o defecación incontrolable.

Tratamiento del tétanos en bebés y niños

Dependiendo de cuanto tiempo haya pasado desde la infección, el tratamiento puede abarcar antibióticos, medicamentos para neutralizar el tóxico, relajantes musculares, sedantes y, lo más recomendable para eliminar cualquier rastro: cirugía para limpiar la herida y eliminar la fuente del tóxico.

El haber contraído el tétanos no protege de una nueva infección, por lo que es importantísimo recibir las dosis completas de la vacunación.

La vacunación frente al tétanos

La mejor forma de evitar el tétanos es recibir todas las vacunas necesarias durante la infancia. Las tres primeras durante el primer año de vida (a los 2, 4 y 6 meses), otra entre los 15 y 18 meses y la penúltima a los 6 años y la última a las 11 o 12 años . Hay médicos que recomiendan una dosis cada década una vez que se alcanzan los 19 años de edad, pero no es obligatorio.

Se trata de una vacuna segura y con muy pocos casos de niños que han sufrido efectos secundarios, pero si los hubiera los más comunes son: enrojecimiento, inflamación y dolor en el sitio donde se produjo la vacunación, vómitos y fiebre.

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