El bruxismo en los niños

Por qué hay niños que rechinan los dientes por la noche

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El bruxismo es el apretamiento o rechinamiento de los dientes sin propósito funcional. Es decir, los dientes chocan unos contra otros de forma normal durante la masticación y la deglución, o sea, con un propósito, por algo.

Es un hecho que muchos niños pequeños rechinan o aprietan los dientes por la noche. ¿Lo hacen por algo, por algún motivo, o es simplemente un 'vicio', un hábito nocivo? Primero, nos tenemos que dar cuenta de una cosa: los dientes de leche se van  porque van a salir los definitivos. De la posición de los dientes de leche va a depender en gran medida la de los definitivos.

Por qué rechinan los dientes los niños

NIño en la cama con osito

Los dientes de leche erupcionan y tienen sus bordes agudos los incisivos, sus puntas cortantes los caninos y sus cúspides y surcos, es decir, superficies irregulares para aumentar la eficacia al moler el alimento los molares. Pero si observamos cómo son los dientes de los niños cuando se caen, ni tienen bordes ni puntas ni irregularidades. Se han pulido y se han alisado con el uso. Un diente de leche que ha funcionado de forma normal se aplana considerablemente, y en ese aplanamiento se pierde más de un tercio de la altura del diente. Y esto sucede en el transcurso de pocos años, sin necesidad de rechinar…  en principio. 

Los dientes, por su anatomía, están 'diseñados' para desmenuzar el alimento. ¿Pero qué alimentos? ¿Purés, papillas, yogures, pan de molde, croquetas, macarrones, plátanos, galletas? Si el trabajo de los dientes lo hace la cocción de los alimentos, el cuchillo y el robot de cocina, los dientes ya no lo hacen: ni los incisivos cortan ni los caninos desgarran ni las muelas muelen, ni los músculos aumentan de tamaño ni los huesos se calcifican como es ideal.  ¿Qué sucede entonces? Pues que la naturaleza necesita que los dientes se vayan desgastando, que la boca en su conjunto trabaje.

Los niños con dientes de leche no tienen bruxismo

El frotamiento que produce el desgaste provocará además que la mandíbula, que al nacer el niño está echada hacia atrás para que el bebé pase por el canal del parto, se recoloque en una posición más avanzada. Esa posición se consigue a base del frotamiento de una arcada dental contra otra. Y si no se hace comiendo, se hará por la noche rechinando.

Por tanto que un niño rechine los dientes por lo general es perfectamente 'normal'. Algunos al principio por la novedad de tener cosas duras que le salen de las encías, chocan los escasos cuatro dientes que tienen. Cuando ya tienen las muelas el rechinar vemos que sí que tiene un propósito funcional. Por tanto no podemos hablar de bruxismo

Y si es normal, no requiere tratamiento. El mejor tratamiento es proporcionar al niño una dieta dura, seca y fribrosa, con la que la boca trabaje y se 'canse'.  En todo caso si se observa que se desgastan los dientes de un lado más que los del otro, o que hay dolores de cabeza o fracturas dentales, entonces sí que hay que consultar con el odontopediatra. 

Y no, el rechinar de dientes no quiere decir que el niño tenga lombrices.

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