Riesgos de flotadores y manguitos para los niños

Seguridad en el agua durante la infancia

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Todos los años mueren miles de niños ahogados en todo el mundo y es siempre son accidentea que se podrían evitar. Sin embargo, a veces tenemos dudas acerca de qué debemos utilizar para ayudar a nuestro hijo a que se sienta seguro en el agua. ¿Es mejor el flotador o los manguitos? ¿Es seguro el chaleco hinchable? 

Enseña a tu hijo a nadar como medida de seguridad

Niña con manguitos

El ahogamiento es la tercera causa de accidente mortal en el mundo, siendo los niños los más vulnerables. El peligro aumenta en verano. Es cuando los padres tienen que extremar la precaución. Pero a veces nos surgen dudas acerca del sistema más eficaz para evitar que nuestro hijo se ahogue.

Lo mejor sería enseñar a nadar al niño cuanto antes. O al menos, a mantenerse a flote. Nunca es demasiado pronto. Recuerda que el agua tiene muchos beneficios para el bebé y puede ser un excelente momento para que tengan un primer contacto y pierdan el miedo al agua. La edad recomendada para iniciarse en un curso de natación es entre 1 y 4 años. De hecho hay niños que aprenden antes a nadar que a andar. Pero si no es posible, al menos debemos optar por vigilar al niño y aseguranos de que lleven un sistema de seguridad adecuado para su edad. 

Los flotadores y los manguitos para niños

Manguitos, flotadores, burbujas... Tenemos muchas opciones y a menudo dudamos a la hora de escoger la mejor. Cada uno tiene unas características, con sus pros y sus contras: 

- Los manguitos son muy fáciles de usar, pero tienen que estar correctamente hinchados y a la altura del brazo adecuada, justo por debajo del hombro. Así evitarás que se salgan. Tienen el incoveninete de no permitir al niño hacer muchos movimientos con los brazos. Por eso no se recomiendan si quieres que tu hijo aprenda a nadar.

- Hay flotadores clásicos y los hay con unas correas de sujección. En cualquiera de los casos presentan un problema: los padres se fían demasiado de su seguridad y disminuye la vigilancia. Eso es un error. Los niños pueden dar la vuelta y quedar boca abajo en cuestión de un segundo. Si se escoge el flotador como medio de seguridad en el agua, éste debe ser del tamaño adecuado según la edad y envergadura del niño, y sobre todo, deben de estar siempre acompañados por un adulto.

- Los chalecos ofrecen una mayor libertad de movimientos y dejan los brazos del niño libre. Nos asegura una buena flotabilidad, pero tenemos que tener en cuenta la talla del niño a la hora de comprarlo. 

- Las burbujas ( o los cinturones de corcho) están indicadas para niños que ya se manejan bien en el agua. Les ayuda a mantener el cuerpo en posición de natación. Por eso no se recomiendan en niños menores de dos años que apenas han tenido contacto con el agua, ya que podrían darse la vuelta de forma accidental y quedar boca abajo.

- El churro es excelente si el niño ya sabe flotar en el agua. Es el aliado perfecto para aprender a nadar, pero siempre y cuando el niño ya se mueva con soltura. 

Los flotadores con formas divertidas para niños

Flotadores con forma de animales o personajes de dibujos animados consiguen captar cada año la atención de millones de niños. También lanchas hinchables y otros objetos de flotación de colores atractivos. Sin embargo no hay que bajar la guardia. En ningún caso se puede dejar a los niños solos con este tipo de objetos y mucho menos que vayan con ellos a zonas en donde no hacen pie. Tampoco es recomendable que se lancen desde el bordillo sobre ellas. 

¿Manguitos o flotador para los niños?

Matronatación paso a paso. Mamá y bebé nadan juntos

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