Madre novata, errores y horrores de la mamá primeriza

La primera experiencia maternal. Entrevista con Yolanda Saénz de Tejada

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Ser madre cambia radicalmente la vida de una mujer. Desde las angustias del embarazo y la lactancia, hasta los errores más comunes que puede cometer una madre novata son analizados con humor en este libro, que presenta Yolanda Saénz de Tejada, Errores y horrores de una mamá primeriza. Con una fina ironía y en tono didáctico, la autora pone sobre la mesa todos los temores asociados a la maternidad.

Los errores más comunes de las madres primerizas

Yolanda Saénz de Tejada, escritora

¿Cuáles son las principales inquietudes de las madres en cuanto a sus bebés?
La primera es saber si tu hijo va a nacer con algún problema de salud. Y, junto a ésta, el no tener claro si vamos a ser capaces de criar bien al bebé, porque no sabemos cómo se hace. Por eso, he escrito esta guía, para normalizar este proceso y que sepamos que a la mayoría de las madres nos pasa lo mismo. 

¿En qué se equivocan las madres primerizas a la hora de alimentar a su bebé?
En pensar que el pecho es un chupete y en darle de comer siempre que llora. Siempre sueles tener al lado a alguien que 'te ayuda' diciéndote que el bebé tiene hambre y te hace sentir culpable e ignorante. Aquí doy unas pautas muy básicas para que disfrutemos mucho de la lactancia y, a la vez, sepamos cuando hemos de darle de comer y cuando no. 

¿En qué se equivocan las madres primerizas a la hora de dormir a su bebé?
En dormirlo en brazos, por supuesto. Si nosotros dormimos a nuestro hijo en brazos, cuando él se despierte, querrá volver al lugar donde se durmió, es decir, a los brazos. Si no, se sentirá inseguro. Si lo dormimos en su cunita, cuando se despierte, estará en el lugar de origen y se dormirá solo. Que un niño complete su proceso de sueño es fundamental para su crecimiento y su desarrollo. Por no decir que para que una mamá disfrute de su hijo, ha de estar descansada.

¿Cuáles son los errores más comunes en la etapa de 0 a 1 años?
De 0 a 1 año, por ejemplo, el sufrir cada vez que lo dejamos con alguien para salir. Es fundamental que volvamos, poco a poco, a hacer algunas cosas que tanto nos gustan y, para eso hemos de dejar a nuestro bebé con alguien. No pasa nada, siempre que sea de confianza. 

 ¿Y en la etapa de los niños de 1 a 3 años?
De 1 a 3 años: la comida. Empezamos a darle lo que el niño quiere, ya que tenemos poco tiempo y nos resulta más cómodo. Con esta edad, nuestro hijo quiere hacerlo todo solo y si le motivamos para que vaya comiendo con sus manitas, le estamos enseñando que la comida es algo divertido y bueno. Y otra cosa importante a esta edad es la libertad de movimientos. Los parques o corralitos son una urgencia para dejar al niño un momento, no una canguro, al igual que la televisión. 

Errores y horrores de una mamá primeriza

¿Cuál es nuestra principal equivocación cuando los niños tienen de 4 a 7 años?
De 4 a 7 años: el deporte. Es fundamental para que nuestro hijo se desarrolle física y mentalmente. En esta edad debemos intentar que practique uno con asiduidad. Es algo que pasamos por alto y, sobre todo, en las niñas. 

¿Y a partir de los 7 años?
A partir de 7 años hasta los 14 que abarca el libro, uno de los errores fundamentales que se convierten en horrores, si no los controlamos, son las redes sociales. Tan necesarias, por otro lado. Si nuestros hijos se acostumbran sólo a tener amistades por internet o a relacionarse a través de esta vía, están omitiendo toda la parte cognitiva y social de las mismas. Tenemos la obligación de educar a nuestros hijos en valores y si no se relacionan con otros niños, si no juegan con ellos, no comparten sus cosas y no hablan y también discuten, estaremos  convirtiéndolos en personas hurañas y pobres de sentimientos. 

¿Qué cambios ha experimentado la maternidad en los últimos 20 años?
Esta pregunta es muy bonita porque yo siempre digo que mi madre es mejor madre que yo… Lo más importante es que ahora las familias son más pequeñas y que las madres tenemos menos hijos.  El tiempo nos hace que nos sintamos culpables de no poder atender a nuestros hijos. Yo nunca he oído a mi madre quejarse de que tenía poco tiempo para nosotros, sin embargo yo lo he hecho muchas veces. Y un cambio maravilloso para nosotras ahora es que los padres se involucran mucho más en la educación y crianza de los hijos. E

 Hoy, ¿son las madres las que ponen límites a sus hijos o son los hijos los que ponen límites a sus madres?
Uy, esta pregunta es muy difícil de responder porque yo creo firmemente en que los hijos han de tener límites. De hecho digo que las dos cosas fundamentales que necesita un niño son: disciplina y amor. Un niño que no tiene límites, exigirá hasta lo inalcanzable y lo peor es que no sólo nosotros estaremos perdidos sino que él también. 

Marisol Nuevo.

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