Por qué motivos se induce un parto

Causas que provocan que el parto no termine de forma espotánea

  • compartidos

Hay veces en las que el embarazo no termina de manera espontánea, y es necesario recurrir a una inducción al del trabajo de parto, que consiste en una serie de procedimientos cuyo objetivo es producir contracciones para que el bebé nazca lo antes posible.

Te explicamos en qué momento un profesinal ginecólogo decide que es necesario inducir un parto. 

8 motivos para inducir un parto

Embarazada de parto

La inducción se indica cuando los beneficios de finalizar la gestación para la madre y el feto sobrepasan los beneficios potenciales de continuarla.

Los motivos o indicaciones las determina el ginecólogo, y entre los más frecuentes encontramos:

1. Embarazo prolongado. Actualmente en la mayoría de los hospitales españoles se inducen los embarazos que llegan a la 41+3 semanas.

2. Retardo del crecimiento fetal intrauterino. Son bebés que tienen percentiles de peso bajos, y que no crecen al ritmo que se estima normal.

3. Cuando hay riesgos claros para la salud de la mujer en la continuación de su embarazo, por ejemplo, si tiene una preeclampsia grave o eclampsia, diabetes gestacional mal controlada o cualquier tipo de patología grave.

4. Ruptura prematura de membranas y el trabajo no se ha iniciado pasado una determinada cantidad de tiempo. El tiempo de espera depende del protocolo de cada hospital, ya que algunos esperan 12 o 18 horas a que el parto se desarrolle de manera espontánea, sin hacer nada.

5. Muerte fetal en el útero.

6. Antecedentes obstétricos desfavorables, repetidas muertes fetales anteparto en alguna semana determinada, ya que el riesgo de recurrencia puede estar aumentado dependiendo de la causa.

7. Cuando se sospecha que el bebé es demasiado grande, se interrumpe el embarazo con la finalidad de que no siga creciendo. Recordamos que el peso se estima mediante ecografía, y tiene un margen de error de más-menos 500 gr.

8. Inducción por conveniencia: gran distancia al hospital, o dilatación avanzada sin signos de trabajo de parto.

El provocar de manera artificial un parto tiene que estar muy justificado, ya que conlleva un riesgo nada desdeñable de acabar en una cesárea; y los beneficios para la madre y el bebé deben de ser mayores a los riesgos que se corren con una inducción.

Sara Cañamero de León, matrona

 

Sara Cañamero de León
Matrona

Barrigas de embarazadas pintadas

VIDEO

  • Educación

  • Embarazo y parto

  • Bebés

  • Recetas

  • Alimentación

  • Salud