Cómo evitar desgarros en el parto

Consejos para tener un periné intacto en el parto

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Una de las máximas preocupaciones de las embarazadas referente al momento del parto es su periné, la prevención de los desgarros y de la episiotomía es una pregunta constante tanto en consultas como en la preparación al parto.

Mucho se ha escrito y hablado acerca del tema, y en el mercado abundan cremas, aceites y artilugios que te prometen una vagina intacta en el expulsivo; sin embargo no es oro todo lo que reluce. En Guiainfantil.com te contamos cómo evitar desgarros en el parto.

Lo que no funciona para evitar el desgarro en el parto

Desgarrarse durante el parto

Analicemos la información y productos con los que suelen contar las mujeres para evitar desgarros

- Aceites comerciales a base de rosa Mosqueta, vitamina E etc: suelen recomendarse para el masaje perineal, sin embargo todas las propiedades magníficas que anuncian no valen de nada cuando el periné está intacto, ya que son cicatrizantes. De hecho, son mucho más interesantes en el masaje perineal postparto, en el caso es que exista herida. 

- Dispositivos intravaginales que se hinchan como un globo, con el fin de "dilatar" la vagina:  la vagina es una cavidad virtual. Por mucho que hinches o deshinches el globito tu parto no será mejor, y tu periné no estará más seguro. No gastes tu dinero en esto (porque no es nada barato), seguro que encuentras una mejor inversión.

- Masaje perineal: hay estudios que indican que el masaje perineal practicado en torno a la semana 34, 3-4 veces en semana durante 10-15 minutos con un aceite vegetal (nos vale el de oliva, de almendras, de coco....; no hace falta gastarse muchos euros) reduce el trauma perineal en primíparas, ya que aporta elasticidad a la zona. Sin embargo, siento decir que no es la panacea; existen otros factores de riesgo que tienen mucha más fuerza a la hora de lesionar el periné por mucho que nos hayamos esmerado en masajear la zona.

Por qué se produce la lesión del periné en el parto

Como matrona me parece importante que las mujeres sepan que la lesión del suelo pélvico va mucho más allá de la episiotomía o el desgarro, aunque son las más visibles. Hemorroides, contracturas, dolor pélvico, incontinencia, prolapso, coitalgia, dificultad para llegar al orgasmo, etc. Son muchas veces lesiones íntimamente relacionadas con el expulsivo. Es por ello que debemos saber qué conductas pueden proteger o agravar contra este conjunto de síntomas:

 - Inmovilidad durante el expulsivo: el parto en esencia es movimiento. Este permite abrir los espacios de la pelvis, permitiendo el paso facilitado del bebé. Si lo eliminamos, el bebé se abrirá paso a través de la pelvis de la madre llevándose literalmente por delante las diferentes estructuras que se encuentre por su paso: vejiga, recto, útero, ligamentos, músculos, etc.

- Falta de sensibilidad: relacionada con la anestesia epidural, al eliminar las sensaciones también "quitamos" muchas veces el reflejo de pujo, con lo que la mujer no sabe si está empujando bien, ni en qué dirección debe hacerlo.

- Mala dirección del pujo/pujos dirigidos: secundario al factor anterior, cuando la mujer no siente cuando tiene que empujar es la matrona la que dirige y muchas veces no se coordina bien con la contracción. Además debemos indicar hacia dónde dirigir el esfuerzo, y aún seguimos escuchando "¡Empuja como si fueras a hacer caca!", algo que me espanta. La dirección que debe tomar el bebé para nacer es bien diferente a la que toman las heces, el pujo es hacia delante. Este tipo de pujo es muchas veces causa o agravante de las hemorroides.

- Pujo en apnea: se ha demostrado que este tipo de pujo practicado de manera rutinaria durante todo el expulsivo es bastante lesivo para el periné. Ejercemos demasiada fuerza contra las diferentes estructuras, que acaban lesionándose. Y aunque es muy efectivo y rápido, no debería de recomendarse como lo habitual, salvo que la mujer desee o lo haga de manera automática.

- Manipulación excesiva durante el expulsivo: el hecho de que los profesionales que atienden el parto (ginecólogo o matrona) toquen en exceso el periné durante el expulsivo aumenta la probabilidad de que este se lesione, ya que se encuentra muy edematizado y friable. El mismo riesgo tiene que toquen al bebé. La "política de hands off" durante el trabajo de parto es la que se debería de elegir, siempre y cuando se den las condiciones.

- Posición de litotomía: salvo que sea elegida de manera libre por la mujer en la segunda fase del parto, se ha demostrado que de todas las posiciones posibles es la peor en cuanto a fisiología del parto.

Lo que sí funciona para evitar desgarros en el parto

Como resumen podríamos decir que lo fundamental para que una mujer tenga el periné integro en el expulsivo es el conocimiento de los factores de riesgo, comprender la fisiología del parto, entender la necesidad de sentir y moverse, de escuchar a su propio cuerpo, de empujar cuando te salga de dentro. Y de elegir un centro donde se respete la fisiología del proceso, donde los profesionales estén formados y actualizados, donde se respire sensibilidad y profesionalidad sobre todo lo que rodea al parto.

En cuanto al masaje perineal, lo veo útil como método para conectar con la propia anatomía, para ir notando sensaciones, trabajar la elasticidad está bien si se cumplen o se evitan las conductas de riesgo arriba mencionadas. Y siempre y cuando la mujer se encuentre cómoda haciéndolo.

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