La expedición de los Argonautas. Cuentos de la mitología para niños

Mitología griega adaptada y contada para los niños en forma de cuento

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En la mitología griega se encuentran las bases de nuestra cultura occidental y por eso los niños deben conocerla. En Guiainfantil estamos adaptando la mitología clásica en forma de cuentos cortos para que los más pequeños puedan comprenderla y maravillarse con ella.

En esta ocasión contamos la leyenda de la expedición de los Argonautas en busca del vellocino del oro. Una historia donde el héroe griego Jasón se enfrenta a peligros y vive muchas aventuras al lado de Medea.

Jasón y los Argonautas en busca del vellocino de oro

Barco griego

Firxo y Hele eran dos niños que tenían una madrastra muy, muy mala que les hacía la vida imposible. Los dioses griegos sintieron pena por la situación de los niños y enviaron un cordero mágico con alas y todo recubierto de oro. Los niños se subieron al cordero y volaron muy, muy lejos, hasta una tierra llamada Cólquide y se quedaron a vivir allí. 

Fue muchos años más tarde cuando al héroe griego Jasón le encargaron buscar la piel de ese cordero, lo que llaman el vellocino de oro, ya que tenía propiedades mágicas y mucha gente quería tenerlo. Así que Jasón, que era un héroe valiente y le encantaban las aventuras, empezó a llamar a todos sus amigos y juntos construyeron un barco, la nave Argos.

El barco zarpó con la ilusión de todos los tripulantes a los que desde entonces se les llamó Argonautas. Todos querían  encontrar el vellocino de oro. Cuando llegaron a la Cólquide Jasón se puso a buscar el vellocino de oro como un loco, pero no lo encontraba por ninguna parte. Menos mal que conoció a Medea, una hechicera de la zona que se enamoró de él y le ayudó en todo.

- El vellocino de oro lo tiene escondido un dragón, te llevaré hasta él -le dijo Medea a Jasón.

- Vamos a buscarle y después mataré al dragón - dijo Jasón con valentía.

Así se fueron juntos y con la ayuda de un hechizo de la maga Medea, Jasón consiguió matar al dragón y encontrar bajo su tripa lo que estaba buscando, la piel mágica del cordero, el vellocino de oro. Pero no iba a ser tan fácil salir de la Cólquide. Cuando Jasón mató al dragón, de un golpe le sacó todos los dientes y mientras el héroe buscaba el vellocino de oro debajo del cuerpo del dragón, no se dio cuenta de que todos los dientes se estaban convirtiendo en soldados. Y los dragones tienen muchos, muchos dientes.

Jasón, por muy héroe que fuera, no podía enfrentarse solo todos esos soldados que surgían de los dientes del dragón, así que nuevamente tuvo que pedir ayuda a Medea. Como buena maga, Medea lanzó un hechizo a los soldados para confundirlos y que empezaran a pelear entre ellos. Ese momento de confusión lo aprovecharon Jasón y Medea para salir corriendo con el vellocino de oro bajo el brazo y llegar hasta la nave Argos.

Allí en la playa les esperaban los tripulantes de la nave, los Argonautas que empezaron a dar saltos de alegría cuando los vieron llegar con el vellocino de oro. Zarparon rápidamente para evitar más problemas en la Cólquide y pusieron rumbo a casa. Sin embargo, no llegarían enseguida porque en su travesía marítima se encontraron con tantas aventuras como el mismísimo Ulises cuando volvía a Ítaca. Pero es otra historia para otro día.

Laura Vélez. Redactora de Guiainfantil.com

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