Indigestión en el embarazo

Remedios para tratar el ardor y acidez en embarazadas

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El término indigestión, se define como “falta de digestión” y puede manifestarse como sensación de ardor o acidez tras las comidas, o bien como la percepción de plenitud y pesadez de estómago que aparece al poco tiempo de iniciar la ingesta de alimentos o una vez finalizada la misma.

Estos síntomas son muy frecuentes en las mujeres embarazadas, si bien no en todas aparecen en el mismo momento del embarazo, sí se estima que, a lo largo del embarazo, entre un 70-80% de las mujeres se habrán visto aquejadas en mayor o menor medida por este tipo de afecciones gástricas.

Causas de la indigestión en embarazadas

Indigestión en embarazadas

- Factores hormonales, tales como la disminución de la secreción de motilina y el aumento de la progesterona, que desde los primeros meses de embarazo ralentizan el vaciado gástrico y favorecen el estreñimiento.

- Factores anatómicos, pues con el aumento de tamaño del útero el estómago se ve comprimido y desplazado de su posición habitual. 

3 formas de tratar la indigestión en el embarazo

1. Medidas higiénico-dietéticas: a veces, simplemente cambiando determinados hábitos, podemos mejorar notablemente los molestos síntomas de la indigestión, e incluso llegar a eliminarlos. Las recomendaciones básicas más aceptadas son:

- Realizar comidas poco copiosas y distribuirlas en cinco tomas a lo largo del día.

- Evitar las grasas, la comida picante, las bebidas gaseosas, el alcohol y los estimulantes como la cafeína o el chocolate.

- Interrumpir la ingesta alimentaria antes de saciar completamente el apetito, en especial cuando los alimentos  tienen un elevado contenido en hidratos de carbono.

- Mantener una postura erguida, evitando tumbarse o reclinarse, justo después de las comidas.

- Promover la ingesta frecuente de agua u otros líquidos en pequeñas cantidades a lo largo del día.

- Comer de manera pausada, asegurando una correcta masticación y deglución de los alimentos.

- Huir tanto de la vida excesivamente sedentaria como del estrés.

- Suprimir el consumo de tabaco, pues, entre otros efectos perjudiciales tanto para el embrión y/o el feto como para la mujer gestante, también ha demostrado empeorar este tipo de molestias gastrointestinales.

2. Tratamiento farmacológico: aunque los médicos somos bastante reacios a prescribir medicación a la mujer embarazada, existen algunos compuestos farmacológicos cuya seguridad está avalada por la FDA (Food and Drug Administration, por sus siglas en inglés, agencia estadounidense encargada de evaluar la seguridad para uso humano y/o veterinario de diversos productos de índole farmacológica, alimentaria, cosmética…)

Algunos antiácidos como la ranitidina, o combinaciones de antihistamínicos y antieméticos como doxilamina-piridoxina, son de uso relativamente frecuente  en embarazadas.

A pesar de la amplia experiencia de uso que pueda existir, conviene recordar que la automedicación es una práctica totalmente desaconsejable, más aún si cabe en esta etapa tan delicada de la vida, en la que el correcto desarrollo embrionario y fetal podrían verse comprometidos por un error en la posología o en la elección del medicamento. Dada la importancia de las características y peculiaridades individuales, siempre es recomendable consultar a un profesional.

3. Terapias alternativas: desde tiempos inmemoriales, en algunos países se han utilizado otras técnicas como la acupuntura para intentar aliviar este tipo de molestias. Sin embargo, a día de hoy, no existe suficiente evidencia científica que avale la eficacia de dichas prácticas milenarias. 

Sin duda los síntomas de la indigestión en el embarazo son trastornos desagradables, pero no debemos olvidar que en la mayoría de los casos éstos se manifiestan de forma leve y, afortunadamente, transitoria. 

Ana Rodríguez

Pediatra

Ejercicios para embarazadas. Relajación y estiramientos paso a paso

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