Hipotiroidismo en el embarazo

Cuando el hipotiroidismo no está diagnosticado en el embarazo puede ser causa de aborto

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El hipotiroidismo en el embarazo puede ser causa de aborto, pero si una mujer hipotiroidea sigue su tratamiento durante el embarazo, éste puede llegar a término con normalidad. El problema surge en el embarazo de la mujer que no sabe que es hipotiroidea.

Durante el embarazo, se exige a la glándula tiroides un sobreesfuerzo, que es de un 50 por ciento superior. El diagnostico debe hacerse con pruebas de laboratorio y ecografía, ya que los síntomas de embarazo, como el cansancio y la fatiga, pueden confundirse con los del hipotiroidismo.

El hipotiroidismo es más frecuente en mujeres jóvenes

Hipotiroidismo en el embarazo

Las mujeres jóvenes en edad de quedar embarazadas son un grupo de riesgo del hipotiroidismo, que es un cuadro caracterizado por una disminución en la producción de la hormona tiroidea (tiroxina) segregada por la glándula tiroides. Aproximadamente 1 de cada 100 mujeres en edad fértil tiene hipotiroidismo y el riesgo de desarrollarlo aumenta con la edad. 

La disminución o carencia de yodo se debe, generalmente, a una ingestión deficiente de este mineral o a una falta de capacidad de la glándula tiroides para aprovechar el yodo de la alimentación.

Diagnóstico y tratamiento del hipotiroidismo en el embarazo

Sería ideal que todas las mujeres controlaran el estado de su tiroides antes de quedar embarazada para evitar un posible aborto. Un sencillo análisis de sangre destinado a medir los niveles de la hormona tiroidea (tiroxina, o T4) y del TSH sérico (hormona estimulante de la tiroides) puede detectar esta enfermedad. 

La mayor dificultad de diagnosticar el hipotiroidismo en el embarazo es que los síntomas son, a menudo, confundidos con los del propio embarazo. El cansancio, el aumento de peso y la menstruación irregular son algunos de los síntomas propios del hipotiroidismo, y que son comunes al embarazo. Ésta es la razón por la que pueden pasar desapercibidos.

Sin embargo, otros síntomas como por ejemplo voz ronca, lentitud al hablar, caída del cabello, cabello seco, grueso y disperso, piel seca, gruesa y áspera, dolor y adormecimiento de las manos (síndrome del tunel carpiano), pulso lento, calambres musculares, confusión, plantas de pies y palmas de manos anaranjadas, estreñimiento, hinchazón de cara, párpados caídos y expresión facial de aburrimiento pueden "delatar" la enfermedad.

Por tanto, parece justificado realizar un estudio sistemático (screening) de hipotiroidismo a todas las mujeres embarazadas para investigar la posible existencia de una Tiroiditis Inmunitaria y de un Hipotiroidismo.

El tratamiento básico consiste en ampliar la dosis de L-Tiroxina para llegar a los requerimientos que pide el embarazo. La dosis que debe administrarse es particular en cada caso, ya que se establece en relación a los niveles de las hormonas tiroideas. Este tratamiento no presenta ningún riesgo para la madre y el bebé. Sólo es preciso realizarse controles periódicos de los niveles hormonales durante el embarazo para ajustar correctamente la dosis de L-Tiroxina, ya que excederse en la dosis puede dar lugar a un hipertiroidismo (exceso de hormona tiroidea).

Marisol Nuevo

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