24 semanas de embarazo

Semana 24 de embarazo. La embarazada y su bebé en la semana veinticuatro de gestación

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El embarazo semana a semana está avanzando por el ecuador de su desarrollo. A partir de la semana 24 de embarazo, la futura mamá notará importantes cambios en su cuerpo. La formación del bebé está a punto de completarse. La ciática, la diabetes y la anemia en el embarazo son los tres puntos claves a tratar en materia de salud en la semana 24 del embarazo.

Con los controles periódicos de salud y una alimentación adecuada podrás sentirte bien hasta el final del embarazo y disfrutar del crecimiento del bebé en tu interior que acaba de cumplir 24 semanas de embarazo.

Cambios en el cuerpo de la mujer embarazada

embarazada sobre el cesped

En la semana 24 de embarazo se valorará si tienes anemia. La anemia en el embarazo se mide analizando los niveles de hierro en sangre y es normal que a partir de la semana 24 de embarazo, desciendan los niveles de hierro porque las demandas de hierro de tu hijo son cada vez mayores. El hierro ayuda en la formación de sangre, es necesario para la formación de glóbulos rojos y cuando no se obtiene a través de la alimentación utiliza las reservas de tu organismo. En consecuencia, la falta de hierro te dejará por los suelos, te encontrarás más cansada, pálida e incluso mareada. 

En los análisis sanguíneos, la anemia se cuantifica midiendo el porcentaje de hematocrito o de glóbulos rojos en la sangre; y por la cantidad de hemoglobina, que es la proteína de los glóbulos rojos encargada de transportar el oxígeno. Cuando el hematocrito está por debajo de 37 y la hemoglobina es menor de 12 hay anemia. Estos resultados se complementan con un metabolismo del hierro, la prueba será más exacta. El metabolismo del hierro nos dará los niveles de ferritina y de hierro. Los análisis de sangre de rutina o regulares que te harán a lo largo de tres trimestres mantendrán controlada tu anemia. 

Desarrollo y crecimiento del bebé en el embarazo

Bebé feto semana 24

En la semana 24 de embarazo, el bebé mide 29-30 centímetros y pesa entre 630-680 gramos aproximadamente. Su contorno es cada vez más redondeado y todavía dispone de suficiente espacio en el útero para moverse con facilidad y cambiar de postura varias veces al día. Es probable que percibas sus movimientos con mayor intensidad. Poco a poco, el progresivo aumento de tamaño le impedirá moverse con tanta facilidad. Tu bebé está rodeado de unos 500 ml de líquido amniótico.

A partir de las 24 semanas de embarazo, si tuviera lugar un parto prematuro, tendría probabilidades de sobrevivir con cuidados intensivos. El oído interno continúa su desarrollo y ya es capaz de controlar el equilibrio. En cuanto a su desarrollo, en la semana 24 de gestación destaca el desarrollo de los pulmones y crecimiento del tejido subcutáneo en la piel, que da lugar a la formación de las huellas dactilares definitivas. Los órganos de los sentidos están casi maduros.

La salud y las emociones durante el embarazo

El control de los niveles de hierro y de la glucosa en sangre marcarán tus controles de salud en la semana 24 del embarazo. La analítica de sangre valora el grado de anemia (a través de la hemoglobina y el hematocrito) y la cantidad de glóbulos rojos de la sangre, el número de glóbulos blancos y de plaquetas. Cuando los glóbulos blancos están muy aumentados puede indicar que hay o ha habido una infección y si las plaquetas están muy bajas existe un mayor riesgo de sangrado durante el parto y el posparto.

El test de la glucosa, también conocido como test de O'Sullivan, sirve para detectar a las mujeres embarazadas con más riesgo de desarrollar diabetes durante el embarazo. ¿Cómo te realizar el test de glucosa? Irás al laboratorio en ayunas, te sacarán sangre y cuantificarán los niveles basales de la glucosa en sangre. Luego te darán a beber un zumo muy azucarado con 50 gramos de glucosa, que puede tener sabor a limón o naranja. Tendrás que esperar una hora sentada, sin pasear, ni beber nada, y posteriormente te volverán a sacar sangre para volver a cuantificar los niveles de azúcar en sangre. Si estos valores son mayores de 140 gr/dl., significará que tienes más posibilidades de ser diabética y habrá que confirmarlo mediante la sobrecarga oral de glucosa de 100 gramos.

Esta segunda prueba también se realiza en el laboratorio. Esta vez te sacarán sangre en ayunas, te darán un zumo muy azucarado con el doble de glucosa que la vez anterior: 100 gramos. Te volverán a sacar sangre a la hora, a las 2 horas y a las 3 horas. Si se obtienen dos valores alterados, por encima de los parámetros de referencia, indicará que tienes diabetes gestacional y deberás controlarte el embarazo.

Dieta y alimentación para la embarazada

embarazada comiendo

Los requerimientos de hierro son tan elevados en el embarazo, que a parte de llevar una dieta rica en hierro, las autoridades sanitarias recomiendan la prescripción de hierro durante la gestación. Recuerda que la función del hierro en el organismo consiste en combinarse con el oxígeno en los pulmones y transportarlo a través del torrente sanguíneo, a todos los órganos vitales. Y es que un déficit nutricional en el bebé puede afectar su crecimiento y desarrollo psicomotriz, a y su capacidad para explorar y desarrollar las capacidades cognitivas.

En la madre, la falta hierro tiene como consecuencia una deficiente oxigenación y un acusado cansancio que puede prolongar el período expulsivo del bebé durante el parto, porque la mujer tiene menor fuerza y un mayor riesgo de pérdida sangre. Entre los factores que aumentan la predisposición a padecer anemia, figura el tener hijos con intervalos inferiores a dos años entre un embarazo y el siguiente. También influyen las menstruaciones abundantes, el embarazo adolescente, una dieta habitual con poco hierro y padecer alguna parasitosis.

Los alimentos que tienen más hierro son las carnes, las legumbres, la leche y las harinas fortificadas. El hierro que procede de la carne animal se absorbe mejor que el de procedencia vegetal. No obstante, mejora su absorción al combinarlo en la misma digestión con algún zumo o fruta rica en vitamina C.

Curiosidades de la semana 24 de embarazo

El dolor en la espalda a nivel lumbar y en la pelvis (parte baja del abdomen) debido al crecimiento del útero o a la posición que adopta el bebé pueden comprimir el nervio ciático en algún momento. La compresión del nervio ciático provoca debilidad, hormigueo y dolor que se irradia a los glúteos, piernas y pies. En algunos casos, el dolor es tan severo que dificulta el movimiento de la pierna. La ciática suele desaparecer después del nacimiento del bebé. No obstante, para aliviar las molestias durante el embarazo conviene aplicar frío/ calor en el área afectada, primero hielo en las primeras 48 horas y posteriormente calor, no permanecer demasiado tiempo en la misma posición, ya sea sentada o de pie, acudir al fisioterapeuta para realizar fisioterapia y ejercicios de estiramiento, caminar regularmente, nadar o practicar yoga también son actividades recomendables. Y como calmante puedes usar paracetamol siempre que tu médico lo permita.

Alrededor de la semana 24 de embarazo, los cambios hormonales pueden modificar la piel con la aparición del cloasma, que es un aumento de la pigmentación en la cara y el cuello y que se manifiesta en forma de manchas. El aumento de la pigmentación también se puede hacer visible en la mama, en el pezón y la areola, y en la línea alba que une el ombligo y el pubis. En general, los cambios en la pigmentación suelen desaparecer después del parto, pero para evitar que dejen huella en tu piel indefinidamente es preciso que uses cremas fotoprotectoras durante todo el embarazo, ya sea invierno o verano.

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