Consejos para educar a niños rencorosos

Cómo ayudar a nuestro hijo a controlar el rencor

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El rencor es una emoción necesaria, pero que no todos los niños saben manejar. Aparece cuando el niño siente que una persona se ha portado mal con él deliberadamente.

Es importante que nuestro hijo aprenda a manejar el rencor, ya que de lo contrario, sufrirá y estará irritable. El rencor, si no se consigue controlar durante la infancia, pueden generar serios problemas en el futuro. 

4 consejos para ayudar a nuestro hijo a manejar el rencor

Niña mira enfadad a su madre

Es más frecuente que el rencor aparezca en aquellos que tienen baja tolerancia a la frustración, es decir, aquellos niños/as que les cuesta manejar los 'Noes' y siempre quieren salirse con las suya en los conflictos que existen. Para conseguir que tu hijo consiga combatir de forma adecuada el rencor, sigue las siguientes pautas:

1. No pierdas de vista tus objetivos y desarrolla una actitud positiva.  Muchas veces palabras como 'Te odio, me las pagarás…', resuenan en tu cabeza y te hacen daño. Por eso, lo mejor es tratar de comprender que para tu hijo es difícil de asimilar que las cosas no salgan siempre como quiere y no te olvides de que tu verdadero objetivo es que poco a poco comience a ser más flexible y escuche las opiniones de los demás. De esa forma, comprenderá que el rencor no sirve para vengarse o mejorar su vida, sólo para empeorarla. Emplea frases como 'Siento que no te guste esta decisión y estés enfadado pero me has demostrado que puedes hablar las cosas, ¿quieres hacerlo ahora?'.

2. Promueve que exprese sus sentimientos y no los reprima. Cuanto más los guarde, más intensos se volverán y más difícil será que supere los obstáculos Por eso, es primordial que no le fuerces a que pida perdón por costumbre ante cualquier conflicto si no lo siente. Lo único que conseguirás será que aumente el rencor, se sienta triste y tenso y no ayude a solucionar el conflicto sino a que agrande el problema. Así que empieza por conseguir que hable de ellos contigo sobre lo que ha sucedido.

3. Fomenta espacios para enfrentarse a su responsabilidad. En ocasiones, los sentimientos impiden analizar la situación con objetividad y hace que nos dejemos llevar por el rencor. Para superarlo, es importante  no aferrarse a pensamientos negativos en los que se elude la responsabilidad de lo que ha pasado y la otra persona tiene toda la culpa de lo sucedido. Por eso, edúcales para que traten de reflexionar sobre las situaciones desde otros prisma.  El objetivo final con todo esto, es que sean capaces de alejarse del rencor y elegir el punto de vista menos dañino para ellos mismos. Ellos mismos se darán cuenta de que el rencor nunca es la solución. Por eso, emplea palabras como '¿Qué sucedió?', o  'del 1 al 100 ¿en que crees que has colaborado a que suceda esto?', '¿Podrías haber actuado en algún momento de otra forma?'.

4. Se justo con tus consecuencias y castigos cuando desobedece una norma. Deja de utilizar castigos desproporcionados cuando estás enfadado porque no te ha obedecido. Ese tipo de castigos, no sólo son ineficaces sino que alimentarán el rencor y la venganza, ya que no entenderá las razones del castigo y puede pensar que lo haces para fastidiarle.

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