El miedo de los niños a quedarse solos

Causas del miedo a la soledad durante la infancia

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Desde pequeños las emociones forman parte de nuestra vida proporcionándonos las herramientas necesarias para resolver o realizar las tareas con las que nos vamos topando. Nos impulsan a actuar para satisfacer nuestras necesidades.

En el caso del miedo, ya sea real o imaginario, nos permite evitar un peligro y actuar con precaución.

Cuándo aparece el miedo a quedarse solo en los niños

Niña abraza osito

Algunas de las reacciones que desencadenan las emociones son innatas, mientras que otras se adquieren. En general, se aprenden por observación de nuestro entorno, pero en el caso del miedo se adquiere mediante la experiencia directa. Estamos ante una emoción necesaria para la supervivencia porque permite ponerse a salvo de situaciones de riesgo.

El 'sentimiento de terror' varía en las diferentes edades y algunos niños son más miedosos que otros. El temor a quedarse solos se da en niños de 2 a 4 años, junto con otros temores como puede ser el miedo a los animales, a la oscuridad (siendo el equivalente a la soledad), a las máscaras o a personas disfrazadas.

- Es un miedo habitual en los niños. Va desapareciendo a medida que nos hacemos mayores.

- Emocionalmente, la soledad nos da miedo durante la infancia porque nos hace sentirnos indefensos.

Cuándo sienten miedo a quedarse solos los niños

A los niños les encanta tener a sus referentes al lado y sentir que pueden llamar su atención con todo lo que hacen. Necesitan su aprobación, su apoyo, su confianza y su ayuda. Les gusta hacer las cosas 'solitos' pero no en soledad. Por ello, este miedo puede darse en los niños:

- Cuando se quedan en el colegio, ya que aunque están rodeados de iguales, se sienten sin la compañía y protección de sus padres.

- Cuando hay un retraso al recogerles del colegio o alguna actividad.

- Cuando están solos en su habitación, aunque estemos con ellos dentro de la casa.

Cómo ayudar a niños con miedo a quedarse solos

Cuando los hijos son muy pequeños, los adultos son los que realmente tienen miedo a dejarles solos con la creencia de que los niños no tienen los recursos necesarios para desenvolverse ante situaciones que les vayan sucediendo.

La soledad es difícil pero es una oportunidad para aprender. Cuando tienen que resolver las cosas por ellos mismos, van desarrollando estrategias para buscar soluciones, mientras que si los adultos estamos cerca controlando y resolviendo sus problemas es posible que se acomoden. Para ayudarles a disfrutar de esta soledad es importante que les vayamos dejando 'solos' de una manera progresiva y en periodos cortos de tiempo:

1. Que jueguen solos, en su habitación, sin nuestro apoyo continuo.

2.  Permitirles hacer tareas sin compañía como comprar el pan, ir a clase, etc. Siempre haciéndoles saber que el adulto está cerca controlando.

3. Contarle con detalle cómo va a ser la experiencia nueva a la que se va enfrentar y prepararle para que la afronte satisfactoriamente. Por ejemplo, contándole un cuento.

4. Si el niño lo pasa mal frente a situaciones de terror a la soledad, preguntar a qué tiene miedo e intentar entenderle.

5. Es aconsejable intentar hablar con el niño de sus miedos, pero sin obsesionarse y sin que se convierta en el principal tema de conversación. Enseñar a controlar las emociones es diferente a reprimirlas. Es importante que el niño aprenda a expresarlas de acuerdo con el momento, la situación y las personas presentes. 

6. No forzar un enfrentamiento a su miedo. Enfrentarle a su miedo solo puede crearle más ansiedad.

7. No minimizar su sentimiento, sino todo lo contrario. Aclarar que no podemos evitar las emociones. Todos tenemos derecho a todos nuestros sentimientos, incluso los de temor.

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