Derecho de los niños y niñas a expresar su opinión libremente

Derechos fundamentales de la infancia

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La Convención de los Derechos del Niño reconoce en su artículo 12 y 13 el derecho de los niños a expresar su opinión y a la libertad de expresión. El hecho de ser niños, no resta valor a las opiniones o pareceres de los niños y los adultos debemos escucharles.

De hecho la Declaración de Derechos de la Infancia, publicada en 1990 está basada en cuatro principios fundamentales, uno de ellos el derecho a la participación, es decir, a ser consultados sobre las situaciones que les afecten y a que sus opiniones sean tenidas en cuenta.

El derecho en la infancia de opinar

Niños y la libertad de expresión

Los adultos tendemos a menospreciar las opiniones de los niños, por el simple hecho de que son niños. Pero, ¿por qué su opinión es menos válida? Ciertamente hay que tratar las opiniones del niño teniendo en cuenta su madurez y edad, pero en cualquier caso es importante darle la oportunidad de ser escuchado y valorar su juicio.

Además, los niños tienen derecho a la libertad de expresión, es decir, a buscar, recibir o transmitir ideas o informaciones de todo tipo ya sea en su casa, fuera de ella, de forma oral, escrita o mediante dibujos. Este derecho sólo puede ser restringido cuando afecte a la reputación de los demás, a la integridad moral o por cuestiones de seguridad nacional.

Porque deben los niños expresar opiniones libremente

1. Aprenden a comunicarse: Es importante que abramos los oídos a lo que los niños han de decir. Ya sea para contar una excusa y librarse de un castigo, explicar por qué no quieren comer verdura o que les parece su nuevo amigo. Además, el diálogo y la comunicación ha de ser bidireccional, es decir, no debemos ser los padres los únicos que hablan y opinan, sino también dejar que ellos lo hagan libremente.

2. Aprenden a expresar sus emociones: las opiniones o pareceres sobre un tema, ya sean absurdos, inteligentes, no certeros, poco concluyentes... son una manera de explicar cómo ven el mundo y de qué manera se relacionan con él. Es una forma de estimular su inteligencia emocional.

3. Estimulan su sentido crítico: les ayuda a formarse opiniones sobre las personas, cosas o hechos. Es una forma de madurar y crecer valorando los aspectos que creen oportunos.

4. Aprenden a hablar: la comunicación es fundamental en la vida y saber cómo transmitir ideas u opiniones también. Dejarles participar es estimular su vocabulario y sus habilidades lingüísticas.

Decálogo de los derechos de los niños

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