Qué hacer cuando el niño quiere discutir

Cómo manejar una discusión con tu hijo

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Cuando un niño de 4 o 5 años rebate lo que su padre o madre le dice no es que sea impertinente, es que tiene personalidad y sólo quiere imponer su criterio ante los demás porque sigue creyendo que es el centro del mundo y que tiene la verdad absoluta.

A esta edad discutir y desobedecer es muy común puesto que ya tienen mucho vocabulario y sienten confianza en su discurso y quieren conseguir lo que quiere de este modo... pero no son capaces de entender la lógica. En esta etapa es cuando los padres deben empezar a hacer frente a estas situaciones de forma acertada para evitar conflictos mayores a medida que los pequeños vayan creciendo.

Algunas circunstancias donde el niño discute

Madre discute con niños

Algunas circunstancias en las que un niño discute y que puede ser bastante común es cuando hay que poner las chaquetas en invierno para salir a la calle. Un niño discutidor te dirá que no tiene frío y luchará por no ponerse la chaqueta, y el resultado a esta situación siempre suele ser una madre o padre exasperado y un niño con frío.

Aunque este es un pequeño ejemplo, las luchas y las rabietas pueden ser por cualquier otro motivo (la mejor hora para ir a dormir, lo que quiere y no quiere para cenar, el momento del baño, etc). En este sentido es necesario limitar las discusiones, y lo puedes hacer con algunas estrategias para reducir estos pequeños conflictos en casa, pero, ¿cómo conseguirlo?

Cómo reducir las discusiones con tu hijo pequeño en casa

Guardar la calma. Aunque tu hijo rebata todo lo que digas o hagas, enfadarse no es la solución y puede conducir a una horrible lucha de poder o lo peor, tu hijo puede sentir que no puede contar contigo para expresar sus sentimientos. Si notas que tus emociones empiezan a ser negativos, es mejor que te salgas de la estancia y te calmes haciendo respiraciones profundas. Cuando sientas la calma podrás manejar la situación de nuevo.

Establecer normas. Tu hijo necesitará saber que hay cosas en casa que no están abiertas a negociación. Cosas como la seguridad, no hablar con extraños, cogerte la mano al cruzar la calle, etc, son cosas que no se pueden discutir. Lo mismo ocurre con las rutinas en casa, son inquebrantables y no se puede oponer a ellas. Por ejemplo, si tu hijo te intenta discutir porque le has apagado la televisión o la Tablet, no entres en la discusión si debe o no debe seguir con ello, simplemente dale la orden 'ves al cuarto de baño a lavarte los dientes'.

Sistema de puntos. Si tu hijo es muy discutidor el sistema de puntos puede ser toda una ayuda. Por ejemplo si a tu hijo le cuesta levantarse por las mañanas para ir a la escuela o lavarse los dientes 3 veces al día, entonces un sistema de puntos será lo ideal. Si tu hijo se levanta todos los días a su hora o se lava los dientes 3 veces, podrás darle 1 punto por cada cosa que haga bien y cuando llega a 20 en la semana (o a los puntos que decidas dependiendo de lo que quieras conseguir), podrá escoger una actividad a hacer en familia, qué desayunar o coger un dulce en la panadería en el fin de semana… ¡te sorprenderás de los resultados!

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