Niños asustadizos

Niños con tendencia a asustarse fácilmente

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Ser inseguro, asustadizo o temeroso es un proceso por el que todo niño pasa en su infancia. Desde que nacemos, nos enfrentamos a un entorno desconocido. A medida que el niño crece, el medio en el que se mueve va ampliándose y descubriéndose. El niño a través de su percepción y de la interacción va conformando su experiencia.

Cuando el niño explora el entorno va recibiendo estímulos que le ayudan cognitiva y socialmente. El problema viene cuando se producen desajustes emocionales que desemboquen en un proceso de inseguridad y angustia.

Causas por las que el niño es asustadizo

Niños asustadizos

Los niños desde bebés hasta los seis años son muy sensibles a los cambios y son más proclives a este tipo de desequilibrios. Los estímulos que recibe el pequeño en esta franja de edad proceden particularmente de los padres. En este contexto familiar hay que ser precavido dejando de lado situaciones domésticas estresantes y estilos parentales sobreprotectores o negligentes que influyan negativamente en el niño.  

Las causas de que el pequeño sea asustadizo provienen de las modificaciones que se dan en su entorno. Estas alteraciones pueden ser:

- De gran importancia, debido a un hecho traumático como la muerte de un familiar.

- De carácter menor como puede ser una mudanza, la pérdida de un juguete, que el padre o la madre lleguen tarde a recogerle en la guardería, etc.

A estas edades tempranas aparecen los miedos evolutivos, que se dan de manera natural en todas las personas. Pueden ser también causa del carácter temeroso o asustadizo del niño.

Señales que indican que el niño es asustadizo

Cuando un niño es asustadizo se ralentiza el proceso de aprendizaje e, incluso, puede darse una regresión cognitiva. El pequeño no asume riesgos y se estanca. Hay señales que nos pueden indicar que el niño temeroso: 

- Inestabilidad emocional en el niño. Se vuelve pasivo y taciturno.

- Recesión en el tipo de desplazamiento. Deja de caminar, volviendo al gateo o pide todo el rato ser llevado en brazos.

- Cuando come también hay regresión, Deja de utilizar habilidades básicas como usar los cubiertos. Desgana.

- Tiene temores irracionales y exige que el adulto esté con él en todo momento.

- Interrupciones frecuentes del sueño. Exigencia de dejar la luz encendida o la presencia de los padres hasta dormirse.

- Pide ayuda de los padres para hacer las cosas como vestirse, ducharse, etc.

- Problemas de concentración que impiden su productividad escolar.

- Tiene muy poca iniciativa para hacer algo nuevo, prefiere quedarse en sitios donde se sienta seguro

- Es tímido y retraído lo que hace que le cueste relacionarse con los demás.

El papel de los padres ante niños asustadizos

Lo fundamental es tener calma y ser comprensivos con su manera de actuar. Si esta sintomatología asustadiza se prolonga en el tiempo es aconsejable contactar con un especialista que puede orientar y tratar al niño. Además los padres tienen que tener especial cuidado para:

- No reírse de los temores que el pequeño expresa. Burlarse de él disminuye aún más su confianza.

- No trasmitirle más miedo del que ya tiene-

- No obligar al niño a pasar por situaciones que teme. Enfrentarse a las situaciones que le generan temor directamente puede intensificar esta conducta.

- Cuidado con trasmitir los propios miedos. Todo se aprende.

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