Diferencias entre el niño chivato y el niño informador

Cuáles son las principales características de los niños chivatos

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A los niños siempre les gusta agradar a los adultos y cuando crecen, a partir de los 3 años cuando ya tienen un lenguaje bien establecido y son capaces de diferenciar el bien y el mal, pueden convertirse en niños informadores de todo lo que ocurre a su alrededor. Los niños tienen un alto sentido de la justicia y cuando ven que algo no está bien, rápidamente acuden al adulto para poner orden en la situación, y esto realmente está bien.

Pero los niños que informan pueden pasar de ser informadores a chivatos...  ¿qué diferencia hay entre uno y otro? La diferencia radica en la intención con la que informan al adulto.

Diferencias entre el niño chivato y el niño informador

Niña cuenta un secreto

1. El niño chivato cuando ocurre algo decidirá si lo dice o no dependiendo de los beneficios o consecuencias que puede tener lo que ha ocurrido para él mismo. Es decir, dependiendo de si es beneficioso o no para él, el niño chivato dirá lo que ocurre al adulto o no. 

2. También, el niño chivato dirá que algo ocurre para poder acusar a otro niño y ver las consecuencias del acto del otro niño como espectador. Un niño chivato debe tener cierta picardía para poder decidir qué quiere informar de lo que se prefiere guardar para sí mismo. Suele ser a partir de los 6 o 7 años, cuando ya son capaces de saber qué decir y qué callar.

3. Por otro lado, un niño informador cuando informa al adulto lo que quiere hacer es impartir justicia sea lo que sea lo que haya ocurrido, incluso si le puede afectar directamente a él mismo. Un niño informador comienza temprano, a los 3 años cuando le cuenta a su madre o padre todo lo que se le viene a la cabeza que le ha ocurrido en el colegio para poder comunicarse abiertamente. También, el niño informador será el que informe de aquello que no le parece correcto o cuando algo anda mal al adulto. 

4. Por ejemplo, un niño chivato es aquel en el patio de la escuela que va al maestro del patio para chivarse que un niño está jugando con otros y que ha empujado a otro (aunque sea sin querer) para que le castiguen. Un niño informador sólo irá al adulto a informarlo si el empujón ha sido a propósito y el niño que ha sido empujado lo está pasando mal.

Como adultos, resulta muy importante que se tenga una buena reacción ante ambas situaciones, pero en caso de que un niño sea chivato habrá que explicarle que hace bien en comentar al adulto lo que ha ocurrido, pero que debe informar siempre que sea necesario diferenciando de lo que está mal de lo que no lo está o ha sido sin querer.

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