Cómo ayudar a niños demasiado perfeccionistas

Consejos para padres con hijos que se exigen mucho

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Los niños demasiado perfeccionistas no disfrutan de sus logros. Buscan constantemente agradar a los demás, sobre todo a sus padres. Y su tolerancia hacia la frustración es muy baja. Por eso, debemos ayudarles a bajar el nivel de exigencia que ellos mismos se han impuesto. ¿Cómo? Desde Guiainfantil.com te damos algunos consejos. 

La influencia de los padres en el perfeccionismo de sus hijos

Niño pinta huevo

Muchas veces los padres cometen varios errores que sin querer llevan a los niños a tener atributos perfeccionistas. Los mensajes que les van dando a los niños son muchas veces expectativas que los propios padres y madres tienen ellos mismos en sus vidas y que ellos no han podido cumplir o que creen que son importantes para el pequeño cuando realmente no es así.

Desde que los niños son pequeños los niños ven a sus padres como un modelo, por ello, lo que aprenden que es importante para ellos es lo que es importante para sus padres sin pararse a pensar que lo que desean sus padres para ellos no es lo que les garantice la propia felicidad. Uno de los objetivos de los niños perfeccionistas es agradar a los padres.

Aunque los padres no son los únicos que pueden fomentar este perfeccionismo. La propia sociedad de hoy en día pone tales expectativas en cómo deben de s er los niños que produce muchas veces insana competitividad entre ellos.

6 consejos para ayudar al niño perfeccionista

Para que vuestro pequeño se sienta mejor consigo mismo, hay muchas cosas que se pueden hacer. Los mejores momentos para explicarles que no hay por qué aspirar al perfeccionismo es cuando están tranquilos, justo después de la rabieta o el disgusto, y no en plena crisis emocional.

1. Bajar vuestro nivel de exigencia, tanto el de los padres como con el niño para que se sienta más relajado y pueda disfrutar de lo que hace.

2. Animar a los niños perfeccionistas, aunque no hayan logrado el resultado deseado en una actividad. Utilizar frases positivas para mejorar su autoestima.

3. Convencer al niño de que se le quiere aunque se equivoque y no siempre el mejor en todo. Destacando aciertos y quitando importancia a los fallos.

4. Elogiar lo que hace por su esfuerzo y no por el resultado final.

5. Explicar que no hay fracaso sino ocasión para mejorar en los errores.

6. Transmitir la idea de que no es necesario que se enfaden tanto cuando hay fallos.

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