Cómo enseñar a los niños a aceptarse a sí mismos

Ayudar a los niños a que se acepten tal y como son

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El niño desde muy pequeño va desarrollando su concepto de sí mismo. A los dos años de edad los niños comienzan a captar las cosas que son importantes para sus padres, lo que esperan de ellos, y su conducta va orientada a obtener su reconocimiento y afecto. A los cinco o seis años les preocupa lo que piensen de ellos los demás y evitan las críticas.

Se avergüenzan de sus fallos y se sienten muy mal cuando otros se ríen de ellos o les ridiculizan. Los niños van interiorizando muchas de las actitudes y opiniones de personas importantes para ellos y empiezan a formar su propia opinión de sí mismos. 

¿Cómo se ve un niño a sí mismo?

Enseñar a los niños a aceptarse a sí mismos

La imagen que el niño cree que los demás tienen de él representa un papel fundamental para generar un concepto de sí mismo positivo. El niño busca el reconocimiento y la aprobación de sus padres, le encanta que sus padres se sientan orgullosos de él. El mensaje que le transmitimos a través de cómo le tratamos y lo que le decimos es muy importante y configura los pensamientos y sentimientos que el niño tiene sobre sus habilidades y sobre sí mismo, dando como resultado su nivel de autoestima.

Si el niño percibe que no consigue ser como le gustaría o que no cumple las expectativas de sus padres o profesores, el resultado será una autoestima negativa. Los niños que no pueden satisfacer las ilusiones que albergan sus padres sobre ellos, por poco realistas o idealizadas, no cuestionan el sentido común de sus progenitores sino que se culpan a ellos mismos, se sienten fracasados y se autorrechazan. 

¿Qué hacer para que nuestros hijos tengan una autoestima positiva?

En primer lugar tratarles con respeto, hacerles sentir que son importantes, hablarles mirándoles a los ojos y agachándonos hasta ponernos a su altura, tener en cuenta sus opiniones, escucharles con atención para conocer cómo piensan y cómo sienten, de esa manera podemos comprender cómo interpretan su realidad y validar sus sentimientos.

Abrazarles mucho y decirles cuánto les queremos, tienen que saber y que sentir que sus papás les quieren como son y que no importa que a veces se comporten mal, les corrigen con cariño porque les quieren y desean lo mejor para ellos. Separar la conducta de la persona, es nuestro hijo y le queremos como es pero hay ciertos comportamientos que no aprobamos y tenemos la responsabilidad de educar. En definitiva, aceptación incondicional. La frase que más tienen que oír nuestros hijos es: "Hijo, te quiero y confío en ti".

¿Qué podemos hacer para que los niños se acepten tal como son?

- Entre los tres y los cuatro años de edad los niños empiezan a distinguir las diferentes áreas de competencia y a entender que ciertas tareas se les dan mejor que otras, también empiezan a compararse con otros. La comparación puede tener consecuencias penosas si el pequeño proyecta en ellas la diferencia que existe entre lo que le gustaría hacer y lo que cree que puede hacer.

- Desde pequeños tienen que aprender a tolerar el fracaso, a aceptar que hay cosas que se les dan bien y otras que no, que muchas veces las cosas no salen como nos gustaría pero no pasa nada.

- Les podemos hablar de nuestros fracasos y de nuestros éxitos, de las actividades en las que éramos buenos y en las que no tanto pero que al fin y al cabo no eran tan importantes para nosotros. De esta manera les enseñaremos a apoyarse en sus puntos fuertes y a aceptar sus puntos débiles, dándoles la importancia que realmente tienen.

- Un niño puede sentirse mal porque no mete goles jugando al fútbol con sus compañeros de clase pero podemos valorar su esfuerzo y hacerle ver que quizá es un buen defensa o jugador de equipo. Una niña puede sentirse poco valorada por sus compañeras si no es muy popular pero podemos mostrarle otras facetas positivas de sí misma, puede ser buena en determinados deportes o asignaturas, ser alegre o divertida

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