Trucos para enseñar a hablar al niño en público

Consejos para ayudar al niño a perder el miedo a hablar en público

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Muchas personas cuando tienen que hablar en público sienten vergüenza, pánico y muchos nervios. Se paralizan solo de pensarlo y la clave de todo esto es porque no estamos acostumbrados a hacerlo y no nos sentimos cómodos al hacerlo.

Aprender a hablar en público mejora las habilidades de comunicación y a aumentar nuestra confianza cuando somos pequeños. Además, gracias a saber hablar en público los niños desarrollan otras habilidades importantes como saber argumentar, debatir o saber organizarse. Habilidades como la persuasión y el liderazgo se cultivan desde pequeños hablando en público. Por tanto, es necesario que los niños aprendan a perder el miedo a hacerlo y a comunicar sus ideas.

Para hablar en público el niño debe practicar

Cómo ayudar a los niños a hablar en público

Es recomendable fomentar hábitos de comunicación oral en los niños para evitar el miedo a hablar en público y también les ayude cuando alcancen la edad adulta. Es importante que se involucre a los niños en situaciones donde tenga que practicar hablar en público desde contextos como pueden ser su propia casa o desde la escuela donde se pueden proponer actividades como, por ejemplo, hacer trabajos en grupo o hacer un papel en una pequeña obra de teatro puede ayudar para que el niño vea la oratoria en público como algo normal y cotidiano.

El fin será que le niño practique hasta convertirlo en un hábito y no asocie la situación de hablar en público con miedos irracionales. Para ello, desde casa los padres deben evitar crear un ambiente demasiado tenso y  elevadas expectativas. Debemos tener en cuenta que el clima donde se practique ha de ser relajado, y el niño ha de sentirse cómodo.

Consejos para ayudar a los hijos a hablar en público

Los padres pueden hacer mucho en casa para potenciar la oratoria de sus hijos. Algunos consejos:

1. Desarrollar en los hijos una actitud crítica dejando que expresen sus propias ideas aunque no nos gusten. Esto hará que se sientan más seguros.

2. No hablar por ellos cuando están con otros niños y adultos poniendo de excusa que es tímido. Hay que dejar que contesten por sí solos, según su propio ritmo. No responder por ellos. Sí animarles a que hablen.

3. Leer cuentos desde que son muy pequeños. Gracias a ello enriquecen el vocabulario y les ayuda a estructurar ideas.

4. Felicitar por sus logros. Cuando hable delante de la familia o de extraños, hacerle sentir que lo hace bien hará que gane seguridad; si sólo destacamos sus fallos, esa seguridad se puede perder.

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