Cómo educar las emociones de los niños mediante el cine

Cómo utilizar el cine en la educación emocional de nuestros hijos

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La educación emocional debería ser una asignatura fundamental para estudiar desde pequeños en el colegio y en la familia. Somos seres emocionales y nuestra  felicidad está ligada a nuestro desarrollo emocional.

Son tan importantes las emociones, que condicionan nuestra manera de comportarnos, nuestra relación con los demás y la manera en la que nos percibimos a nosotros mismos, es decir, nuestra autoestima.  Pero, ¿qué instrumentos podemos utilizar en la educación emocional? Uno de ellos es, sinduda, el cine. 

Cómo se generan las emociones en los niños

Niño ve cine

Para entender que somos seres emocionales tenemos que comprender como funciona nuestra mente:

- Nuestro proceso mental sigue un camino de manera natural: Pensamiento- Emoción –Acción.

- Ante un determinado estímulo tenemos un pensamiento concreto.

- El pensamiento nos genera una emoción, que a su vez deriva en un sentimiento que crea un estado de ánimo.

- Es nuestro estado de ánimo el que nos impulsa a actuar de una manera o de otra. Nuestra conducta está condicionada por cómo nos sentimos.

En palabras de Daniel Goleman (autor del libro Inteligencia Emocional), 'las emociones son impulsos para actuar, planes instantáneos para enfrentarnos a la vida'.

El cine como herramienta educativa de las emociones de los niños

El cine es una gran herramienta educativa que los padres pueden usar para educar en emociones a sus hijos. Las películas están llenas de oportunidades de aprendizaje emocional para los niños. Solo tenemos que saber mirar para encontrarlas:

1. Aprender a reconocer las emociones. Aprender a identificar y reconocer las emociones en nosotros mismos y en los demás, darles nombre para conocerlas y asimilarlas como una parte vital de nuestro mundo personal y social, para conseguir gestionarlas canalizándolas de manera positiva y equilibrada. Los personajes principales y secundarios de las películas tienen un mundo emocional que queda retratado de manera muy clara. 

2. Enumerar las emociones básicas: alegría, miedo, tristeza, asco, ira y sorpresa. Estas seis emociones son la base para conocer nuestro universo emocional. Todas las emociones son igual de importantes. Evitar, ocultar o negar las que calificamos como negativas es un error. Las emociones no son positivas o negativas, todas son necesarias para un desarrollo emocional equilibrado porque cada una cumple un papel específico e irremplazable.

Es fácil que en una misma película estén representadas estas seis emociones a lo largo de la trama, así podremos ponerlas como ejemplo. Observar las expresiones de los personajes y la manera en la que actúan cuando sienten cada emoción facilitará que los niños las entiendan mejor.

3. La comunicación entre padres e hijos. Expresarnos es fundamental para conocernos mejor. Saber qué sentimos con cada emoción y porqué. Hablarlo con los demás para asimilarlo nosotros mismos. Un buen ejercicio es preguntar al niño qué le ha gustado y qué no de la película, dejar que exprese su opinión y que la argumente. Podemos ayudarle haciéndole preguntas o recordando alguna escena sobre algún tema concreto que nos interese hablar con él.

4. Trabajar la empatía. La empatía es una capacidad fundamental para el desarrollo emocional. Saber ponernos en el lugar de los demás nos ayuda a tener una mente abierta, a ver más allá de nosotros mismos, a conectar con los demás, a ver las cosas desde otra perspectiva, a respetar las emociones y los sentimientos del otro, a mejorar nuestras habilidades sociales, a mejorar nuestra autoestima y a ser más sociables.

Podemos trabajar la empatía a través del cine preguntándole a nuestro hijo cómo creé que se ha sentido un personaje en un momento determinado de la película o colocándole directamente en su piel preguntándole cómo se habría sentido él en esa misma situación. Así se pondrá en lugar del personaje y verá las cosas desde su punto de vista.

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