Cómo detectar la disgrafía en los niños

Qué es la disgrafía en los niños y cómo detectarla a tiempo

  • compartidos

Estar atentos al desarrollo de nuestros hijos es importante para detectar a tiempo algunos problemas que pueden causarles dificultades en el aprendizaje. La disgrafía en los niños se puede tratar, pero conviene detectarla cuanto antes para evitar problemas mayores.

Dado que el aprendizaje de nuestros niños empieza con la escritura y lectura, es fácil comprobar si estamos ante un problema de disgrafía solo con observar sus progresos en los primeros años de colegio. Tenemos las claves para saber si tu hijo tiene disgrafía.

Qué es la disgrafía en los niños

Niño escribe

La disgrafía es una dificultad para la escritura que tienen algunos niños y que se manifiesta desde los comienzos del aprendizaje. Puede tener una causa neurológica o puede ser simplemente un problema funcional relacionado con la psicomotricidad, por eso cuanto antes se detecte, antes podremos encontrar el tratamiento. 

Cuando los niños aprenden a escribir, es lógico que se confundan en algunas letras, que no las hagan todas del mismo tamaño, que escriban despacito o que se salgan de los renglones para escribir. Pero si el problema persiste y va acompañado de otros síntomas puede tratarse de disgrafía. Reconocer la disgrafía en un niño es muy sencillo.

Cómo detectar disgrafía en los niños

1. El niño escribe más lento de lo habitual porque tiene dificultad para plasmar la imagen mental que tiene de cada letra.

2. La escritura no es uniforme, con unas letras más grandes y otras más pequeñas o con separaciones dentro de una misma palabra.

3. El niño con disgrafía no puede ajustarse bien al espacio establecido para la escritura, algo que se observa cuando no sigue los renglones o cambia la dirección de lo que escribe.

4. También se puede detectar la disgrafía por frecuentes cambios de presión a la hora de escribir cada letra o palabra.

5. Generalmente los niños con disgrafía acostumbran a adoptar posturas complicadas para escribir, algo que también hacen los niños zurdos aunque no tengan ninguna dificultad de este tipo.

6. A veces la disgrafía va acompañada de errores ortográficos, por lo que puede confundirse con la dislexia, pero ni es el mismo problema ni tiene el mismo tratamiento.

7. La disgrafía se puede detectar antes si se observa algún problema de psicomotricidad. Los niños con disgrafía mueven el brazo más lentamente y eso les ocasiona problemas a la hora de escribir.

8. La dificultad para escribir implica cierto cansancio o fatiga mental y física. Si el niño se siente cansado o frustrado en el colegio hay que estar atentos.

9. Las redacciones y también los dictados son de las tareas escolares que más complicaciones presentan a los niños con disgrafía.

Laura Vélez. Redactora de Guiainfantil.com

Fichas con las letras del abecedario para niños

VIDEO

  • Educación

  • Embarazo y parto

  • Bebés

  • Recetas

  • Alimentación

  • Salud